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Archivado en 11 febrero 2019

Mitos de los trastornos de la conducta alimentaria VII

11 febrero, 2019

Mi hijo/a es demasiado joven para desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria

Como ya hemos comentado en otros momentos, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son más frecuentes en mujeres adolescentes y jóvenes-adultos.  La mayor parte de las personas que desarrollan este tipo de trastornos, comienzan con la patología entre los 13 y los 18 años, ya que la pubertad se considera un momento que especial vulnerabilidad para el inicio del trastorno. Sin embargo, muchas de las pacientes que llegan a la clínica muestran síntomas desde la infancia.

A pesar de la gravedad, este hecho no es extraño, ya que un estudio realizado en 261 niños estadounidenses de entre 8 y 11 años revela que un 50,6% de los niños evaluados no se encontraba satisfecho con la forma de su cuerpo y un 41,8% quería ser más delgado. Esta cifra era especialmente preocupante en el caso de las chicas, donde la cifra ascendía hasta un 45,1% de las niñas que querían ser más delgadas.

¿Qué caracteriza el TCA en la infancia?

No existe una evidencia clara acerca de factores de riesgo del trastorno de la conducta alimentaria de inicio en la infancia. Sin embargo, sí que se ha observado que ciertos pacientes que desarrollan un trastorno de la conducta alimentaria han tenido sobrepeso u obesidad durante su infancia, acoso o burlas por parte de sus iguales o un entorno cercano que daba mucha importancia a la imagen corporal.

Los comportamientos que se han observado más frecuentemente en los niños que desarrollan posteriormente un trastorno de la conducta alimentaria son evitar mostrar el cuerpo o sentir un gran desagrado hacia él, intentar reducir las cantidades de comida con intención de bajar de peso, así como comer a escondidas y acumular comida en su cuarto. Las cifras indican que en las últimas décadas los trastornos del comportamiento alimentario en edad pediátrica se han incrementado. Este incremento puede deberse tanto a un incremento real de las cifras como a una mayor capacidad de identificación de la sintomatología por parte de los profesionales y las familias.

Detectar un trastorno de la conducta alimentaria durante la infancia es difícil. A pesar de ello, los estudios muestran que los TCA en edad pediátrica presentan una serie de características que mejoran el pronóstico en relación a los adultos. En estos casos, el tiempo de evolución del trastorno es menor, hay una menor mortalidad, mayores tasas de curación y la figura de los padres permite una cierta supervisión y apoyo durante todo el tratamiento. Por ello es importante identificar y no minimizar las señales que indican un posible trastorno y acudir a un profesional especializado que evalúe el caso para determinar el tratamiento necesario.

Bibliografía:

-          Guerro-Prado, D; Bariau-Romero, J.M. y Chinchilla-Moreno, A. (2001) Actas Españolas de Psiquiatría; 29(6): 403-410

-          Skemp-Arlt, K. M., Rees, K. S., Mikat, R. P., & Seebach, E. E. (2006). Body image dissatisfaction among third, fourth, and fifth grade children. Californian Journal of Health Promotion4(3), 58-67.