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Temas etiquetados como: ‘HABITOS ALIMENTARIOS’

¿A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios? Continuación

12 abril, 2010

EJEMPLO de un menú saludable y flexible (orientativo)

Desayuno

-Leche 200cc

-Colacao 9 gr.

-Galletas (5 unidades)

-Mermelada 25 gr.

½ Mañana

-Yogurt

Comida

-Lentejas estofadas 250 gr.

-Filete de pollo plancha 100 gr.

-Ensalada de lechuga 100 gr.

-Pan 40 gr.

-Macedonia de frutas 150 gr.

Merienda

- Galletas 5 unidades.

- Naranja.

Cena

-Crema de calabacín 200 gr.

-Pescado romana 100 gr.

-Tomate en rodajas 75 gr.

-Pan 40 gr.

-Fruta 150 gr

  • ESTILO ALIMENTARIO ADECUADO: Nos referimos a lo que tradicionalmente se llaman modales en la mesa. La conducta alimentaria con frecuencia se encuentra alterada, alteración que en ningún caso hay que confundir con “mala educación”, esto es un síntoma más del trastorno. En los casos de Bulimia es habitual que la persona afectada coma con voracidad (muy rápido, con bocados grandes, tomando incluso los alimentos de otros platos….) y sin seguir quizás un orden adecuado de platos. En otros casos menos frecuentes observaremos conductas extrañas con la alimentación o manías (comer despacio, esparcir la comida por el plato, desengrasar alimentos…). La misión de la familia será reeducar a su hija/o en un adecuado estilo alimentario, ya que dichas alteraciones cumplen en sí mismas una función mantenedora del problema.

Otros aspectos importantes en relación a los buenos hábitos alimentarios.

  • COMIDAS EN FAMILIA: Será positivo promover en la medida de los posible comidas en familia. Hacer de la comida un acto social va a ser uno de los mejores límites para el trastorno alimentario. Intentaremos crear un clima favorable, siendo modelos de una conducta alimentaria saludable y sin elementos como la TV que interfieran en la comunicación.

Próxima publicación: Como actuar frente a la conducta restrictiva

¿A QUÉ NOS REFERIMOS CUANDO HABLAMOS DE BUENOS HÁBITOS ALIMENTARIOS?

5 abril, 2010

  • CINCO COMIDAS AL DÍA: Además de las comidas principales (desayuno, comida y cena), son muy importantes los tentempiés (1/2 mañana y merienda), para prevenir el hambre, puesto que pasar hambre favorece la aparición de atracones. En éste sentido en la medida de lo posible es positivo que no pasen más de cuatro horas entre comidas.

  • ALIMENTACIÓN SALUDABLE: A la hora de elaborar el menú, será importante seguir las pautas de la pirámide nutricional. Esto nos puede dar idea de los tipos de alimentos a elegir y la frecuencia con la que hay que tomarlos. Si en las comidas principales servimos primero, segundo y postre, nos aseguraremos de tomar una amplia variedad de alimentos para cubrir nuestras necesidades nutricionales.

Archivo:PiramideEspanola2004.jpg

  • ALIMENTACIÓN FLEXIBLE: Este punto es muy importante en relación al asunto que estamos tratando. La comida tiene un componente emocional que debemos cubrir, más allá de las necesidades nutricionales. Introducir en nuestra alimentación los alimentos que nos gustan (ejemplo; dulces) en una cantidad y frecuencia adecuada va a prevenir la aparición de los atracones, puesto que prohibirse algo no hace más que aumentar las ganas de tomarlo.

Próxima publicación: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios?. Continuación

HÁBITOS ALIMENTARIOS Y FAMILIA

30 marzo, 2010

Se ha demostrado a través de múltiples investigaciones la importancia de la familia en la instauración y mantenimiento de los hábitos alimentarios. Es sabido que los niños y adolescentes que comen en familia, se alimentan mejor.

Por ello, el entorno familiar va a ser el mejor escenario para conseguir nuestro objetivo de corregir los hábitos alimentarios inadecuados, que son consecuencia y a la vez mantenedores de la Bulimia Nerviosa.

Esto va a suponer quizás una reorganización de la familia, cuestión nada fácil en los tiempos que vivimos. La incorporación de la mujer al trabajo ha anulado en parte el rol de cuidadora de la familia siendo esta la encargada de la preparación y acompañamiento durante las comidas, función que delegamos a otras personas, comedores escolares…. La falta de tiempo unido a la gran oferta de productos precocinados o comida rápida deriva en un empeoramiento de la calidad de nuestra alimentación por un lado y la calidad de las relaciones familiares que tradicionalmente rodean a las comidas; cada miembro de la familia tiene un horario diferente para comer, se sustituye la mesa del comedor por el sofá, mesa de ordenador…

Por tanto la familia deberá esforzarse y reajustarse si fuera necesario para poder abordar el problema alimentario de su hija/o. Trabajaremos aspectos tan esenciales como es la readquisición de roles familiares (¿quién se ocupa de comprar, elaborar y servir los alimentos?, ¿Quién acompaña durante las comidas?…), horarios de comida, lugar dónde se come etc… En definitiva todas aquellas variables que están directa o indirectamente relacionadas con unos buenos hábitos alimentarios.

Aún así la tarea no va a ser fácil. No hay que olvidar que nuestra hija/o no sólo tiene un problema de hábitos, sino que se trata de un trastorno en el que son muchos los aspectos implicados.

ÁNIMO

Próxima publicación: “A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios”.

LA IMPORTANCIA DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS

22 marzo, 2010

¿Qué entendemos por hábitos alimentarios?

Un hábito es la costumbre o práctica adquirida por la frecuente repetición de un acto. Los hábitos se aprenden durante la infancia y la adolescencia, permaneciendo durante la edad adulta.

En éste caso nos referimos a los hábitos alimentarios, como un conjunto de acciones por medio de las cuales se le proporciona alimentos al organismo. Los alimentos proporcionan sustancias que denominamos nutrientes, los cuales necesitamos para el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades. Parece muy clara la relación entre alimentación y enfermedad física. Pues bien, como estamos viendo también tiene mucho que ver con la prevención de otros problemas de salud como son los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

Hábitos alimentarios y Bulimia Nerviosa

Quizás la persona con Bulimia Nerviosa no haya tenido previo al desarrollo de su problema unos buenos hábitos alimentarios, o éstos se hayan descompensado por alguna situación puntual, por ejemplo: viaje al extranjero, enfermedad física, depresión… Lo que es seguro es que una vez que se ha instaurado el trastorno, se han desorganizado en cuanto a horarios, número de comidas, cantidad y tipo de alimentos ingeridos…. Alterando gravemente sus hábitos alimentarios.

En la búsqueda de la delgadez, es habitual observar por un lado comportamientos restrictivos en el sentido de eliminar alguna de las comidas principales (desayuno, comida y cena), evitar alimentos que consideran “hipercalóricos” (pasta, pan, dulces…) y/o disminuir las cantidades de comida.

En contraste con lo anterior es frecuente observar voracidad alimentaria en el sentido de comer rápido, abusar de alimentos etc… sobre todo si posteriormente vomita.

Próxima publicación: Hábitos alimentarios y familia