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Temas etiquetados como: ‘ATRACONES’

¿CÓMO APARECE Y SE DESARROLLA EL TRASTORNO POR ATRACÓN?. CONTINUACIÓN.

30 junio, 2010

El 63 % de los participantes en el estudio tenían un sobrepeso antes de iniciar conductas restrictivas o atracones. Ello es consistente con otros estudios de niños y adolescentes con sobrepeso. Sugiere que el tener un sobrepeso en edades tempranas tiene implicaciones importantes en el desarrollo posterior de un Trastorno Alimentario. El patrón secuencial del grupo que comienza con sobrepeso se caracteriza por la consecuente restricción alimentaria y seguido por la aparición de atracones. Este dato concuerda con la teoría de que la restricción alimentaria es el principal precursor de los atracones, pero sugiere que la posibilidad de un problema de sobrepeso, existía ya antes de que se comenzara con la restricción alimentaria.

El 21% de los sujetos que formaban parte de esta investigación, comenzaron el trastorno con una restricción alimentaria y posteriormente aparecieron los atracones y problemas de sobrepeso. Ello también apunta que paradójicamente la restricción alimentaria puede incrementar el riesgo de una futura obesidad.

Finalmente, el 16% de los sujetos comenzaron con atracones y posteriormente se desarrolló el sobrepeso y las conductas restrictivas. Este resultado vislumbra el papel de los atracones en una posterior subida de peso y el riesgo de una obesidad en determinados individuos.

Estos tres distintos caminos muestran la heterogeneidad y las interrelaciones entre restricción alimentaria, atracones y problemas de peso. Señala también la necesidad de una detección precoz y prevención de los TCA y la obesidad en niños y adolescentes.

(Información obtenida de International Journal of Eating Disorders 2007; 40:165-170).

¿CÓMO APARECE Y SE DESARROLLA EL TRASTORNO POR ATRACÓN?

23 junio, 2010

Diversos estudios han demostrado que el sobrepeso en edades tempranas está asociado a la aparición también en edades tempranas de atracones y conductas restrictivas. Muchos niños y adolescentes que presentan atracones y conductas restrictivas, tuvieron anteriormente a la aparición de estos síntomas, un sobrepeso.

Diversos estudios sugieren por lo tanto que el sobrepeso u obesidad pudieran ser un factor de riesgo para el desarrollo de un Trastorno del Comportamiento Alimentario.

La Dra. D. L. Reas y el Dr. C. M. Grilo realizaron un estudio en el que participaron 284 personas adultas que estaban buscando tratamiento y que padecían un Trastorno por Atracón. El objetivo del estudio de estos investigadores, era evaluar la secuencia de aparición de los síntomas (sobrepeso vs. conductas restrictivas y atracones) de este trastorno.

El 63 % de los sujetos tuvieron problemas de sobrepeso antes de la aparición de las conductas restrictivas o los atracones.

El 21 % habían comenzado con conductas restrictivas y posteriormente aparecieron los atracones y el sobrepeso.

El 16 % de los sujetos comenzaron directamente con atracones.

Si comparamos hombres y mujeres, las diferencias son significativas. Hay más mujeres que comienzan primero restringiendo su alimentación y posteriormente aparecen los atracones y el sobrepeso.

La próxima semana comentaremos las conclusiones a las que podemos llegar gracias a estudios como este.

(Información obtenida de International Journal of Eating Disorders 2007; 40:165-170).

ACTUACIÓN ANTE LOS ATRACONES

5 mayo, 2010

En líneas generales, a la familia le va a resultar difícil actuar directamente ante los atracones de comida. Ello se debe a que son normalmente comportamientos encubiertos, esto quiere decir que se realizan a escondidas y cuando se está solo. No obstante podremos ayudar a nuestro hija/o en la prevención de los atracones.

CONSEJOS QUE SE HAN MOSTRADO EFICACES:

  • Ayuda a tu hija/o a eliminar los comportamientos restrictivos. El hambre y el ansia que produce la prohibición de determinadas comidas favorece los atracones.

Recuérdale las tres reglas de oro:

- Cinco comidas al día, que no pasen más de cuatro horas entre comida y comida.

- Cantidades adecuadas de comida. La saciedad es el mejor aliado.

- No prohibiciones. Ningún alimento es malo, todo consiste en dosificarse.

  • Tras un atracón, es frecuente observar restricciones de comida a modo de compensación. Persuade a tu hija/o a que realice la siguiente comida. Nuevamente estaríamos previniendo el hambre y el ansia por determinados alimentos.
  • Aunque el hambre y la prohibición de alimentos son los desencadenantes más importantes de los atracones, no son los únicos. Los estados emocionales negativos como son la tristeza, el aburrimiento, el enfado…. Y muy especialmente la sensación de gordura, son desencadenantes así mismo de éstos episodios. Ayúdale a contrarrestar éstas emociones favoreciendo su distracción a través de la programación de actividades estructuradas, si son fuera de casa mucho mejor. Las tardes y los fines de semana son momentos de riesgo.
  • Algunas familias con el objeto de ayudar a sus hijos, dejan de traer alimentos a casa, alterando de forma importante el funcionamiento normal. No lo hagas, recuerda que si no hay alimentos en casa, los va a buscar fuera y si los escondes va a dedicarse a buscarlos. La prohibición como sabes tiene un efecto paradójico e intensifica su impulso hacia el atracón. Intenta hacer la compra a diario para evitar acumular alimentos en casa. Los alimentos de mayor riesgo son normalmente los dulces y los que por lo general no requieren de preparación. Deja a su alcance pocas cantidades de los alimentos peligrosos y renuévalos sólo cuando lo tuvieras planificado. Poco a poco tu hija irá adquiriendo autocontrol.
  • En unas ocasiones tu hija/o te pedirá que no traigas determinados alimentos a casa y en otras de exigirá que lo hagas para satisfacer su impulso. No hagas ni una cosa, ni la otra. Tú eres la/el responsable de los aspectos domésticos relacionados con la alimentación. Muéstrate firme y aunque es difícil intenta no adaptarte al problema.
  • Es muy frustrante para la familia, encontrar restos de comida en la habitación de la hija/o u otros indicios de atracón. En muchas ocasiones se habrán comido la comida preparada para el día siguiente o habrán tomado la comida preferida del hermano. Esto genera enfado en la familia, sin embargo culpabilizar, castigar etc… Sólo va a empeorar la situación puesto que tenderán más a la ocultación, incrementando los atracones. Recuerda que el/ella se siente muy avergonzada y que sobre todo no lo hace porque quiere haceros daño. En realidad se trata de un descontrol de impulsos. Mirar para otro lado y hacer como que no ha pasado nada tampoco es la solución. Ayúdala a reconocer los mecanismos que mantienen su problema y ofrécele tu ayuda.
  • Si estás presente en el momento del atracón, intentar impedírselo probablemente va a provocarle ansiedad que se puede manifestar en forma de agresividad, y es que en ése momento necesita canalizar su impulsividad. Sólo en el caso de que este motivada a recibir tu ayuda en ése momento: intenta que coma el alimento en la mesa, con la comida en el plato y a ser posible que utilice cubiertos. Estaremos ayudándole a frenar el impulso y por tanto, favoreciendo una conducta alimentaria normal.

Próxima publicación: “Otros problemas asociados a la Bulimia. Cómo ayudarla/e”

Cómo ayudar a mi hija. Continuación

25 febrero, 2010

Lo que hago no sirve de nada, abandono.

Puede que tu hija no sea todavía consciente del problema que tiene, o si lo es, pero todavía no hace nada por solucionarlo. Esto es un síntoma común. Puede que lo esté intentando pero no observas resultados todavía. Debes entender que ello forma parte del proceso de aprendizaje. El siguiente ejemplo puede ayudarte a entender lo que queremos transmitirte. Recordarás cuando tu hija era un bebé que cada cambio en su alimentación le costaba. Quizá lo rechazaba tajantemente o no quería probar algún alimento nuevo. No por ello dejaste de ofrecérselo o abandonaste tratar de introducir variación en su alimentación. Poco a poco fue aceptándolo hasta que su alimentación fue más variada. Pues bien. Con el problema actual, nos es aconsejable que actúes de una forma parecida. No abandones las pautas de cuidado que te den los profesionales. Tu hija quizá ahora no sea capaz de aprovechar tus cuidados. Ya llegará el momento en que si lo esté y desde luego tiene más posibilidades de solucionar el problema si le sigues ayudando que si abandonas.

Debo controlarla para que coma bien o no se de atracones o vomite…

Si has entendido las ideas anteriores que hemos querido transmitirte entenderás entonces que el objetivo no es controlar a tu hija. Lo que se espera de ti es que organices el ambiente en casa para facilitar que ella sea capaz de comer adecuadamente. El objetivo es que le apoyes y le cuides, no que le controles. Además hemos observado que el intento de control por parte de la familia, a parte de las frustraciones y riesgo de que afecte a tu estado de ánimo, también es perjudicial para la evolución de tu hija. Ella, como ya sabes, no se da atracones porque quiere, sino porque no puede evitarlo. El tratar de impedírselo a través del control puede producir que tenga reacciones emocionales desproporcionadas o que aparezcan síntomas más graves.

Si ella está bien yo estoy bien.

Has observado que según esté el estado de ánimo de tu hija así te encuentras tú. Has de saber, que esto es un círculo vicioso. Al igual que a ti té afecta el estado de ánimo de tu hija, también a ella le afecta el tuyo. Por ello, si tú te hundes porque ella está mal, estás dificultando que ella se apoye en ti para mejorar. Si te enfadas o te deprimes por que ella se da un atracón conseguirás que se sienta culpable, oculte información o que su estado de ánimo sea peor. Por ello es bueno para las dos, que a pesar del problema de tu hija, puedas mantener una distancia emocional y mantener serenidad y calma ante los síntomas.

Me da miedo servirle una alimentación normal

Si tú le sirves en función de sus miedos o te muestras con miedo o angustia al servirle a tu hija un plato de comida normal, le estás reforzando la idea de que debe temer ese plato de comida. Tú sabes que no pasa nada por comer determinados alimentos en cantidades adecuadas. Por lo tanto, enfréntate a tu miedo y mantente segura y tranquila con lo que haces.

¿Cómo ayudar a mi hija?

22 febrero, 2010

Como te comentamos la semana pasada, te mostramos una serie de ideas, que queremos que evalúes si presentas y trates de modificar para ayudar a tu hija y no poner tampoco en riesgo tu salud. Trabaja sobre ellas esta semana y la semana que viene te mostraremos más.

No puede ser. Mi hija no puede tener este problema.

Probablemente si estás leyendo este artículo es porque este pensamiento ya lo has superado. Hay pacientes que no tienen conciencia de estar enfermas, niegan u ocultan la enfermedad. Forma parte del proceso de aprendizaje. Los padres pasan por las mismas etapas. Uno puede negarse a sí mismo la evidencia y no querer asumir que su hija tiene una enfermedad grave como es la Bulimia Nerviosa. Esta reacción puede ser normal. Asumir un problema puede hacerte sentir mal y asustarte. Sin embargo, es importante que lo asumas lo antes posible y te pongas manos a la obra buscando ayuda.

Es culpa mía que mi hija esté enferma.

Hay muchos padres que se sienten culpables del problema de su hija. Este pensamiento es absolutamente irracional y no está en absoluto fundamentado. Existen multitud de factores (no solo familiares) que hacen que una persona tenga más riesgo de padecer esta enfermedad. Aun así no tiene porque sufrirla. Deben aparecer en un momento determinado de su vida, otra serie de factores, que hagan que la enfermedad se desencadene. Como ves, no es objetivo que te sientas culpable y además no te ayuda ni a ti ni a tu hija.

Cuanto más me implique antes se recuperará mi hija.

Esta enfermedad tiene un tiempo medio de evolución entre tres y cuatro años. Durante este tiempo tu hija pasará por todo un proceso de aprendizaje donde cada etapa le requerirá un tiempo. Habrá momentos de recaídas, valora los pequeños avances. No esperes grandes cambios en poco tiempo. No está en tus manos acelerar este proceso. Es importante que para que llegues al final del camino siendo de gran ayuda, dosifiques tus esfuerzos. Para ello deberás tolerar los síntomas. Asume que durante un tiempo seguirán ahí y mantén la calma.

Está en mis manos evitar que mi hija se de atracones

Tu ayuda tiene un alcance. Es necesario que elimines altas exigencias. Tú no puedes solucionar el problema. Intentarlo solo te llevarán a frustraciones y corres el riesgo de abandonar o que tu estado de ánimo se vea afectado.

¿POR QUÉ MI HIJA MIENTE?

28 enero, 2010

¿POR QUE NIEGA, ME ESTA MINTIENDO?

Este tipo de comportamiento, que por cierto es tan habitual entre las personas que sufren este problema, suele provocar enfado, rabia y como mínimo perplejidad.

Muchas veces, los padres no salen de su asombro ante tanta negación. La reacción de estos, no siempre esta a la altura y de verdad que lo entendemos.

En esta sociedad, la mentira es un acto fuertemente juzgado y cuando uno sabe que alguien le esta mintiendo a la cara, lo normal es que se enoje. Interpretamos que se están riendo de nosotros y que nos están tomando el pelo.

Seguro que a tu hija le habrás preguntado, “¿pero, por que mientes?”. Quizás, entender que hay detrás de sus mentiras nos pueda ayudar.

Nosotros, recordamos situaciones en el hospital ante las que no dábamos crédito. Por ejemplo, las enfermeras podían encontrar comida o vómitos en las habitaciones y las pacientes negaban tal realidad.

Sabemos que estas situaciones no son fáciles de manejar y controlar el enfado tampoco.

Asumir que esta enfermedad trae consigo diferentes síntomas y la mentira es uno más, nos puede ayudar. Se trata de una manifestación más de este problema.

Entender porque lo hacen, también es importante. Qué les empuja a mentir, cuando antes no lo hacían o al menos no de esta forma.

Nuestro trabajo, es indagar sobre las razones que les lleva a este tipo de comportamiento. Recogemos respuestas variadas, pero encontramos que la mayoría de las mentiras están relacionados con la culpa, vergüenza y temores…etc.

Sin duda, para ellas(os) atracarse o vomitar son comportamientos por los que se avergüenzan enormemente. En esta sociedad, no esta bien visto descontrolarse con la comida y no digamos de los vómitos. Para una persona afectada por este problema, en el que observamos un ideal de perfección y que buscan desesperadamente el control, resulta muy humillante no poder controlarse

En otras ocasiones, niegan la realidad por temor a que les reprochen o penalicen estos comportamientos.

Otro aspecto a tener en cuenta, es el temor a lo que puede pasar si admiten que vomitan o que se atracan de comida. El aceptar estos síntomas, pueden derivar en consecuencias negativas. Temen que se les prive de su libertad. Piensan que ya no les van a dejar salir, que sus padres les vigilaran constantemente, que no podrán salir a comer con sus amigas, vacaciones con estas…etc.

Otro factor muy habitual, es que no quieren preocupar a la familia. Saben que los padres se entristecen y se angustian. Mienten para evitar el dolor a su familia.

Otros desencadenantes de los atracones

14 enero, 2010

¿POR QUÉ MI HIJA SE ATRACA DE COMIDA SI LO QUE QUIERE ES ADELGAZAR? (2ª parte)

Tras la lectura de este estudio, queda en gran parte contestada y de una forma lógica el primer interrogante. Sin embargo, quedan aspectos por explicar acerca de otros desencadenantes en los atracone

En un grupo de Bulimia, recordamos una paciente que era la menor del grupo, tenia solo 12 años y su peso no dejaba de subir. Un día en la terapia nos dijo “No sé lo que me pasa pero cuanto menos quiero comer más engordo”. Realmente tenía razón. A mayor obsesión por adelgazar, mayor ansiedad por comer.

Sin embargo, hemos de decir que los desencadenantes de los atracones no solo se limitan a la restricción y a la obsesión. Aunque efectivamente sean los principales factores, existen otros detonantes que debemos de tener en cuenta.

Por ejemplo:

En ocasiones, habréis observado que vuestra(o) hija(o) tras haber sufrido una frustración como por ejemplo un resultado académico que no se esperaba, ha llegado a casa muy nerviosa y sospecháis que se ha descontrolado con la comida.

En otros momentos sucede tras una discusión con algún hermano o algún conflicto con los amigos. En otras, cuando tienen que enfrentar alguna situación que consideran difícil o consideran imposible de superar o enfrentar.

Otros días veis que está triste y sabéis que son momentos de mayor riesgo para que aparezca el impulso con la comida.

Si os dais cuenta, estamos hablando de situaciones para ellas(os) difíciles y que les conducen a estados emocionales negativos que canalizan y expresan por medio de la comida.

Cada persona tiene su vulnerabilidad, pero no todas se descontrolan ante las mismas emociones. Algunas expresan su malestar atracándose cuando se sienten tristes o ante la sensación de vacio emocional. Otras sufren mayor riesgo cuando sienten rabia, ira o ante la ansiedad, el miedo…etc.

¿Por qué se da atracones si lo que quiere es adelgazar?

22 diciembre, 2009

¿POR QUÉ SE ATRACA DE COMIDA SI LO QUE QUIERE ES ADELGAZAR?

Es muy habitual escuchar esta pregunta entre los padres y/o familiares que conviven con una chica(o) que sufre este problema. La cuestión es lógica.

Constantemente, observamos los enormes esfuerzos e incluso tremendos sacrificios dirigidos a perder ese peso que se han propuesto. Cuántas horas pueden pasar sin que se lleven un bocado a la boca; esas dietas que se empeñan en realizar con cantidades y valores nutricionales ridículos; horas de intenso ejercicio incluso en momentos de gran cansancio.

Así mismo, es reflejo de su sufrimiento otro tipo de comportamientos que habitualmente podemos observar. Malestar cada vez que se mira en el espejo, no querer salir con sus amigos el fin de semana; las dificultades del verano para poder ir a la playa o piscina…

Bien, visto todo esto es inevitable plantearse por qué nuestra hija que sufre tanto por su cuerpo y que su prioridad es adelgazar ¿Por qué se descontrola con la comida?

La primera respuesta a esta pregunta está básicamente relacionada con la necesidad física. Esos enormes esfuerzos que llevan a cabo de forma diaria por comer lo menos posible y lo menos calórico, son los primeros responsables de su desenfreno.

La gran mayoría de las chicas(os) con un problema de Bulimia, han iniciado el trastorno con dietas o restricciones alimentarias. Esta variable a menudo se repite, podemos pensar entonces que no se trata de una casualidad. Nuestra observación en la práctica clínica, nos ha dado la oportunidad de comprobar que, cuantas menos cantidades coman, más alimentos se prohíban y menos comidas diarias realicen, más probabilidad para iniciar los atracones.

Existen varios estudios que apoyan la hipótesis de la implicación del factor biológico en los atracones. El estudio de Minnesota por ejemplo, trata acerca de esta relación.

La próxima semana trataremos este estudio en nuestra sección.

Mi hija tiene atracones pero no creo que tenga una Bulimia Nerviosa

17 noviembre, 2009

Mi hija tiene atracones pero no creo que tenga Bulimia Nerviosa

Como te hemos comentado, los atracones es el síntoma más destacado de la Bulimia Nerviosa. Sin embargo no es exclusivo de esta enfermedad. También puede aparecer en otros Trastornos de Comportamiento Alimentario (TCA):

- Hay pacientes con Anorexia Nerviosa que también sufren atracones. Sin embargo, estos atracones, por lo general difieren respecto a la cantidad de alimento ingerido. Suelen ser atracones donde se come menor cantidad de alimento. En ocasiones, lo que comen puede ser considerado una cantidad normal por una persona sana. Sin embargo la sensación de pérdida de control y la culpa tras este son semejantes a las emociones que siente una persona con BN. Los llamamos atracones subjetivos. En algunos casos la Anorexia Nerviosa presenta atracones en el proceso de curación o cuando evoluciona hacia una Bulimia Nerviosa.

- Hay otro TCA llamado Trastorno por atracón en el que también aparecen atracones. Los atracones en este trastorno son similares en cantidad de alimento ingerido a los de alguien que sufre Bulimia Nerviosa. Sin embargo la velocidad con la que se come es significativamente menor. Estos atracones se extienden tanto en el tiempo que se asemejan a un picoteo constante. Un rasgo principal que difiere el Trastorno por Atracón de la Bulimia Nerviosa es que en el primero no compensan tras el atracón (restricción, ejercicio físico compulsivo, vómitos o abuso de laxantes o diuréticos).

Si estas leyendo esta información es porque quizá sospechas que tu hija tenga una Bulimia Nerviosa o un trastorno del comportamiento alimentario. Si es así te recomendamos que te pongas en contacto con un profesional. Un diagnóstico e intervención precoz influye en un mejor pronóstico.

El caso de mi hija no es tan grave

12 noviembre, 2009

El caso de mi hija no es tan grave

Quizá según lees este capítulo consideras que el caso de tu hija no es tan grave. Estamos describiendo la sintomatología de este problema cuando está totalmente activado. Sin embargo, no todos los pacientes tienen todos estos síntomas. Tampoco aparecen todos de golpe. Para poder diagnosticar a alguien de una Bulimia Nerviosa debe al menos tener los siguientes síntomas:

- presentar atracones

- tener comportamientos dirigidos a compensar los atracones (restricción alimentaria, vómitos, abuso de laxantes o diuréticos o ejercicio físico compulsivo)

- valorar la imagen o figura como uno de los aspectos o el aspecto más importante de su autoestima.

Existen cuadros llamados incompletos, donde la persona que los sufre no presenta toda la sintomatología. Algunos de ellos son debidos a que se detectan y se ponen en tratamiento antes de que la enfermedad se desarrolle totalmente. Otros, directamente no presentarán toda la sintomatología, pero por ello no significa que sufran menos o que sean menos graves. En cualquiera de los casos, está demostrado que una detección e intervención precoz son indicadores de un mejor pronóstico.