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ESTUDIO MINNESOTA

6 enero, 2010

ESTUDIO MINNESOTA

Estudio publicado en 1950 por un grupo de investigadores (Keys y colaboradores) en la universidad de Minnesota.

La investigación hace referencia a la influencia de la práctica de la dieta en un grupo de varones. Estos eran prisioneros de guerra y de forma voluntaria participaron en el experimento

A lo largo del estudio se describen las consecuencias de la dieta sobre estas personas. Durante los seis meses que duro la restricción, se observaron alteraciones en su comportamiento alimentario. Aumentaron el consumo de café, té, chicles. En varios de los participantes, destacó una continua sensación de hambre que les llevó a romper la dieta, comiendo de forma descontrolada. Algunos incluso, llegaron a robar comida. Tras el descontrol con la comida, mostraron malestar y culpabilidad. En consecuencia llegaron a vomitar. Finalizado el experimento y durante el periodo de normalización alimentaria que duro tres meses, estos seguían presentando episodios bulímicos.

Los resultados aquí obtenidos, nos llevan a concluir que la restricción alimentaria llevada a cabo de forma prolongada puede ser un factor desencadenante de los atracones.

El estudio es de gran interés porque refleja como la dieta puede desorganizar a personas que previamente al experimento, no presentaban ningún problema. Durante el periodo que duró la prueba, se observo cambios en el comportamiento alimentario como hemos descrito y también otros cambios similares a las personas que padecen un Trastorno Alimentario.

¿Por qué se da atracones si lo que quiere es adelgazar?

22 diciembre, 2009

¿POR QUÉ SE ATRACA DE COMIDA SI LO QUE QUIERE ES ADELGAZAR?

Es muy habitual escuchar esta pregunta entre los padres y/o familiares que conviven con una chica(o) que sufre este problema. La cuestión es lógica.

Constantemente, observamos los enormes esfuerzos e incluso tremendos sacrificios dirigidos a perder ese peso que se han propuesto. Cuántas horas pueden pasar sin que se lleven un bocado a la boca; esas dietas que se empeñan en realizar con cantidades y valores nutricionales ridículos; horas de intenso ejercicio incluso en momentos de gran cansancio.

Así mismo, es reflejo de su sufrimiento otro tipo de comportamientos que habitualmente podemos observar. Malestar cada vez que se mira en el espejo, no querer salir con sus amigos el fin de semana; las dificultades del verano para poder ir a la playa o piscina…

Bien, visto todo esto es inevitable plantearse por qué nuestra hija que sufre tanto por su cuerpo y que su prioridad es adelgazar ¿Por qué se descontrola con la comida?

La primera respuesta a esta pregunta está básicamente relacionada con la necesidad física. Esos enormes esfuerzos que llevan a cabo de forma diaria por comer lo menos posible y lo menos calórico, son los primeros responsables de su desenfreno.

La gran mayoría de las chicas(os) con un problema de Bulimia, han iniciado el trastorno con dietas o restricciones alimentarias. Esta variable a menudo se repite, podemos pensar entonces que no se trata de una casualidad. Nuestra observación en la práctica clínica, nos ha dado la oportunidad de comprobar que, cuantas menos cantidades coman, más alimentos se prohíban y menos comidas diarias realicen, más probabilidad para iniciar los atracones.

Existen varios estudios que apoyan la hipótesis de la implicación del factor biológico en los atracones. El estudio de Minnesota por ejemplo, trata acerca de esta relación.

La próxima semana trataremos este estudio en nuestra sección.

¿Por qué reduce todo a conseguir adelgazar?

17 diciembre, 2009

¿POR QUÉ REDUCE TODO A CONSEGUIR ADELGAZAR?

La obsesión por adelgazar es el elemento central de este problema. Aquello que empezó por un deseo “inofensivo” de perder un poco de peso, se convierte en una pesadilla. Aún hoy en día, mucha gente atribuye este problema a superficialidad y frivolidad. Sin embargo, hemos de decir que lo que aquí estamos tratando, va más allá de un simple deseo por adelgazar. Estamos hablando de enfermedad y no hemos de tratar algo tan serio de manera tan superficial.

En un inicio, quizás hayáis observado conductas extrañas, pero no notabais cambios en el carácter de vuestra hija, la veías contenta. Uno puede pensar que estas actitudes son típicas en la adolescencia y hasta cierto punto, puede ser así. La adolescencia es una etapa en la que se busca la aprobación externa y hoy en día la imagen de delgadez se relaciona con el éxito social. Por tanto, es habitual encontrar entre nuestros adolescentes un mayor interés hacia su cuerpo, su imagen, las ropas de moda…etc. Sin embargo, una vez que la obsesión ya se ha instalado, observamos conductas que incrementan cada vez más, hasta el punto de observar un cambio total en el carácter y un estilo de vida en gran parte desadaptado.

La obsesión por adelgazar o por no subir peso, genera un enorme malestar. Nuestras pacientes, refieren auténtico miedo a subir peso y este fuerte sentimiento es el responsable de muchas de sus conductas. ¿Qué hace una persona cuando algo le da miedo? La respuesta es fácil “ESCAPAR”. Es la función que cumplen muchos de esos comportamientos que observamos. Por ejemplo, pueden quedar con las amigas con el objeto de andar y de esta forma gastar más calorías o salir por las noches para bailar compulsivamente. Decir que se quedan a comer en el colegio con el objeto de no comer. Simular problemas gástricos para comer lo menos posible. Planificar constantemente como reducir las calorías, cómo encontrar el momento de vomitar. En ocasiones, vemos incluso una forma de comer extraña, llena de manías o rituales.

Es fácil observar como la obsesión se va haciendo con el control de sus vidas. Apenas se puede hablar con ellas de otros temas. Incluso es frecuente escucharos decir que vuestra hija parece otra, que no se le puede decir nada porque está muy irritable, que está en su mundo y muchas veces incluso parece estar ausente.

¿POR QUÉ MI HIJA SE VE GORDA CUANDO ESTÁ BIEN E INCLUSO DELGADA?

10 diciembre, 2009

¿POR QUÉ MI HIJA SE VE GORDA CUANDO ESTÁ BIEN E INCLUSO DELGADA?

Esta cuestión es muy frecuente por todas las personas que conviven o que conocen a alguien que sufre este problema. Es tan sorprendente y a la vez tan incompresible lo que una y otra vez escuchamos acerca de cómo se ven y de cómo se sienten con su cuerpo….

A través de la experiencia y por medio de múltiples estudios, sabemos que la alteración de la imagen es un síntoma propio en los Trastornos del Comportamiento Alimentario. Principalmente, la alteración de la imagen es la tendencia a ver el cuerpo con un tamaño mayor al real.

Según Garner y Garfinkel (1981). La alteración de la imagen puede expresarse en dos niveles:

1º- Una alteración en la percepción, que se manifiesta en la incapacidad de las pacientes para estimar con exactitud el tamaño de su cuerpo.

2- Una alteración cognitivo- afectiva hacia el cuerpo, que se manifiesta por la presencia de pensamientos negativos y emociones negativas hacia la apariencia física.

La persona afectada por este problema, tiende a sobreestimar el tamaño de su cuerpo o algunas zonas de este. Normalmente, el juicio que establecen sobre su cuerpo no coincide con la realidad y es esto lo que llega a ser incomprensible para los demás. En ocasiones, incluso ansían un cuerpo o una figura extremadamente delgada, provocando en ellas una importante disconformidad entre su ideal y la realidad.

Este concepto que estamos tratando, es importante en el inicio y en el mantenimiento de la enfermedad. La distorsión de la imagen y las atribuciones/ pensamientos asociados a su imagen, son en gran medida causantes de su insatisfacción corporal. En conjunto, todos estos ingredientes provocan actitudes y conductas que desde fuera llegamos a observar y que no llegamos a comprender. Los enormes sacrificios que hacen con las dietas, la práctica exagerada de ejercicio y los vómitos, son prácticas regulares(al menos alguno de ellos). El malestar que sufren con su cuerpo les suele llevar a evitar situaciones como comprar ropa, ir a la playa, piscina, no mirarse en los espejos…En otras ocasiones observamos el polo extremo. Pesarse de forma compulsiva, mirarse constantemente en los espejos, probarse una y otra vez ropa..etc. Actitudes dirigidas a comprobar que su cuerpo no ha cambiado.

Los factores aquí tratados, conforman en su conjunto la imagen corporal. Por ello, es importante para su recuperación una intervención dirigida a la modificación de actitudes, creencias y conductas, en gran medida responsables en el mantenimiento de su enfermedad

¿Por qué mi hija no quiere comer si tiene hambre?

3 diciembre, 2009

¿POR QUÉ MI HIJA NO QUIERE COMER SI TIENE HAMBRE?

Estamos en una época en la que gran parte de la población femenina y sobretodo adolescentes desean estar más delgadas. No resulta extraño si contemplamos dos aspectos: La tendencia estética actual y la etapa adolescente.

Si vuestra hija(o) se encuentra en plena adolescencia, debéis tener en cuenta que su personalidad se está desarrollando. Es una fase llena de inseguridades, en la que la autoestima depende aún en gran parte del exterior. Por ello es tan importante el reconocimiento social. Es una época en la que se inician las primeras relaciones con el sexo opuesto y si a esto añadimos que su cuerpo también se encuentra en proceso de cambio, parece que ya tenemos los ingredientes necesarios para que vuestra hija(o) desee perder peso. Es una etapa en la que el aspecto físico y la imagen son para ellas de gran valor. Muchas niñas en pleno proceso de cambio corporal se comparan con la tendencia estética y bien a través de un personaje famoso o comparándose con alguna amiga que se acerque a esta tendencia. E aquí el riesgo de empezar con una restricción alimentaria, bien por medio de una dieta leída en cualquier revista o por ella misma eliminando algunos alimentos y/o cantidades de sus comidas habituales.

Hasta aquí no existe problema. Muchas mujeres en algún momento de su adolescencia han realizado algún tipo de dieta o restricción alimentaría con el objetivo de perder peso y no por ello han desarrollado ningún problema de Anorexia ni de Bulímia.

En el proceso de adelgazamiento, pueden existir algunos factores que nos ayuden a comprender porqué nuestra hija(o) durante este proceso si, ha desarrollado este problema.

Autoestima

Si se trata de una adolescente con una pobre autoestima, parece ser muy gratificante para ella que los demás elogien su pérdida de peso. Esta respuesta, por parte de los demás le hace sentirse muy bien y necesita seguir sintiéndose así. En principio, parece que ha encontrado la solución a sus problemas. Controlar su peso y cuerpo es algo que sí sabe hacer y en inicio no le resulta tan difícil. Así que gradualmente, este deseo por perder peso se convierte para ella en una necesidad.

Perfeccionismo

Este es un rasgo que se observa en la gran mayoría de las adolescentes con esta patología. Este factor se puede observar en su forma de hacer las cosas. Por ejemplo en su modo de estudiar, en las metas que se proponen, en las tareas domésticas, deporte…etc. Incluso el perfeccionismo se manifiesta en su deseo de cómo comer. Este rasgo es en gran parte responsable, ya que les lleva a realizar una dieta o restricción con unas normas alimentarias cada vez más rígidas.

Estos factores entre otros son los responsables de que tu hija desencadene una obsesión por adelgazar y/o un miedo por perder lo que ha conseguido. Esta obsesión y el miedo que le ocasiona, le impiden comer a pesar de tener mucha hambre. Por ello es habitual observar comportamientos en la mesa raros/extraños. Todos ellos dirigidos a evitar su pánico por engordar.

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¿Qué le está pasando a mi hija?

23 noviembre, 2009

¿PORQUE LE ESTA PASANDO ESTO A MI HIJA?

Esta cuestión seguro que os la habréis planteado en multitud de ocasiones.

Aceptar y asimilar que lo que le sucede a nuestro hijo(a) es un problema de origen psicológico, no es fácil. De hecho, en muchas situaciones habremos observado conductas y formas de pensar raras y/o extrañas. Sin embargo, no hemos sido capaces de ponerle nombre a eso, que a nuestro hijo(a) le estaba pasando. Ser conscientes de la realidad a veces lleva su tiempo y esto es normal.

Es habitual, que ante las primeras manifestaciones del problema, existan diferentes interpretaciones por parte de las familias e incluso entre los mismos miembros de esta.

Algunos padres piensan en lo más fácil y quizás menos doloroso. Atribuyen que lo que le pasa a su hija es cosa de la edad:” Es adolescente y todas las niñas de su edad están igual” “Es cuestión de madurar”. Sin embargo, hemos de decir que una vez que se ha desarrollado la enfermedad ya no se trata de algo pasajero que se va a solucionar por si mismo, puesto que muchas de sus conductas dejan de ser voluntarias.

Otros padres al observar determinados comportamientos, rápidamente se alarman y se plantean la posibilidad de un trastorno alimentario. A partir de este momento, la cabeza comienza a dar vueltas con la intención de encontrar coherencia a muchos de sus comportamientos. Sin embargo, encontrar la lógica a muchas de sus conductas es difícil, ya que como hemos señalado antes, se trata de un trastorno de origen psicológico. En la mayoría de las personas que sufren trastornos psíquicos, la forma de pensar esta alterada y en consecuencia muchos de sus comportamientos.

Las preguntas más habituales que uno se plantea constantemente y sin respuesta lógica, son las siguientes:

¿Por qué mi hija no quiere comer si tiene hambre?

¿Por qué se ve gorda si esta bien e incluso delgada?

¿Por qué lo reduce todo a conseguir adelgazar?

¿Por qué se atraca con la comida si quiere adelgazar?

¿Por qué me trata mal?

¿Por qué niega muchas de sus conductas, me esta mintiendo?

Nuestro objetivo es explicaros porque vuestro hijo(a) se comporta de esa forma. Los mecanismos que mantienen y agravan su trastorno. Desde un punto de vista terapéutico, es esencial que los padres/familia entendáis muchos aspectos de los factores que envuelven este problema. De este modo, estaréis más cerca de convertiros en un apoyo fundamental para ayudarle a liberarse de su enfermedad.

Mi hija tiene atracones pero no creo que tenga una Bulimia Nerviosa

17 noviembre, 2009

Mi hija tiene atracones pero no creo que tenga Bulimia Nerviosa

Como te hemos comentado, los atracones es el síntoma más destacado de la Bulimia Nerviosa. Sin embargo no es exclusivo de esta enfermedad. También puede aparecer en otros Trastornos de Comportamiento Alimentario (TCA):

- Hay pacientes con Anorexia Nerviosa que también sufren atracones. Sin embargo, estos atracones, por lo general difieren respecto a la cantidad de alimento ingerido. Suelen ser atracones donde se come menor cantidad de alimento. En ocasiones, lo que comen puede ser considerado una cantidad normal por una persona sana. Sin embargo la sensación de pérdida de control y la culpa tras este son semejantes a las emociones que siente una persona con BN. Los llamamos atracones subjetivos. En algunos casos la Anorexia Nerviosa presenta atracones en el proceso de curación o cuando evoluciona hacia una Bulimia Nerviosa.

- Hay otro TCA llamado Trastorno por atracón en el que también aparecen atracones. Los atracones en este trastorno son similares en cantidad de alimento ingerido a los de alguien que sufre Bulimia Nerviosa. Sin embargo la velocidad con la que se come es significativamente menor. Estos atracones se extienden tanto en el tiempo que se asemejan a un picoteo constante. Un rasgo principal que difiere el Trastorno por Atracón de la Bulimia Nerviosa es que en el primero no compensan tras el atracón (restricción, ejercicio físico compulsivo, vómitos o abuso de laxantes o diuréticos).

Si estas leyendo esta información es porque quizá sospechas que tu hija tenga una Bulimia Nerviosa o un trastorno del comportamiento alimentario. Si es así te recomendamos que te pongas en contacto con un profesional. Un diagnóstico e intervención precoz influye en un mejor pronóstico.

El caso de mi hija no es tan grave

12 noviembre, 2009

El caso de mi hija no es tan grave

Quizá según lees este capítulo consideras que el caso de tu hija no es tan grave. Estamos describiendo la sintomatología de este problema cuando está totalmente activado. Sin embargo, no todos los pacientes tienen todos estos síntomas. Tampoco aparecen todos de golpe. Para poder diagnosticar a alguien de una Bulimia Nerviosa debe al menos tener los siguientes síntomas:

- presentar atracones

- tener comportamientos dirigidos a compensar los atracones (restricción alimentaria, vómitos, abuso de laxantes o diuréticos o ejercicio físico compulsivo)

- valorar la imagen o figura como uno de los aspectos o el aspecto más importante de su autoestima.

Existen cuadros llamados incompletos, donde la persona que los sufre no presenta toda la sintomatología. Algunos de ellos son debidos a que se detectan y se ponen en tratamiento antes de que la enfermedad se desarrolle totalmente. Otros, directamente no presentarán toda la sintomatología, pero por ello no significa que sufran menos o que sean menos graves. En cualquiera de los casos, está demostrado que una detección e intervención precoz son indicadores de un mejor pronóstico.

Consecuencias de la Bulimia Nerviosa

5 noviembre, 2009

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE ESTE PROBLEMA?

Este problema interfiere seriamente en la vida de la persona que lo padece.

Consecuencias físicas

Debido a los síntomas alimentarios, puede tener cambios bruscos en el peso. Sin embargo generalmente el peso de una persona con bulimia es normal. Es posible, que si tu hija lleva ya mucho tiempo con esta enfermedad, el descontrol sea mayor y haya terminado estando en un sobrepeso. Las reglas no suele faltar aunque pueden ser irregulares. Estas alteraciones en la alimentación pueden tener otra serie de consecuencias físicas. En ocasiones se produce una dilatación gástrica debido a la gran cantidad de comida que se come en un atracón. También puede sufrir fuertes dolores de estómago. Debido a los vómitos, las glándulas salivales pueden haberse inflamado y el esmalte dental erosionado, dando lugar a caries. No es raro la aparición de úlceras en su boca o en las manos. Si los vómitos son muy frecuentes, puede padecer regurgitaciones. Los vómitos pueden provocar una alteración de las concentraciones de sales minerales en sangre que a su vez también tienen consecuencias negativas. Otra de las consecuencias físicas es la presencia de edemas en las brazos y piernas. Quizá sufra estreñimiento debido a la alimentación inadecuada y al abuso de laxantes. Los mecanismos de hambre y saciedad también se encuentran alterados. La mayoría de estas alteraciones físicas son reversibles y mejoran cuando se soluciona el problema

¿Qué pasa con sus amigos?

Su vida social puede estar alterada como consecuencia del problema. No es raro que encuentre grandes dificultades para enfrentar situaciones sociales como ir a la piscina y que incluso decida no salir un fin de semana porque no se encuentra a gusto con la ropa que se ha probado. En las relaciones sexuales pueden tener dificultades por no tolerar que otra persona vea su cuerpo, le toque…No sólo evita situaciones asociadas al cuerpo como hemos señalado anteriormente, sino aquellas en las que aparece la comida. Evita las comidas fuera de casa, en restaurantes, bodas, cumpleaños…, con un consecuente deterioro de su vida social. Sus alteraciones emocionales fomentan aún más el aislamiento social.

¿Y sus estudios?

Los resultados académicos y/o funcionamiento laboral también se ven alterados. Las obsesiones y la inestabilidad emocional que padece afectan a su motivación y a las capacidades de atención, concentración y memoria con una disminución de su rendimiento intelectual. Es probable que suspenda asignaturas, repita curso o que incluso abandone los estudios. Aquellos que trabajan pueden requerir incluso de una baja laboral.

¿Cómo se comporta en casa?

En la medida que los síntomas van incrementando, es habitual observar un caos en todo su funcionamiento. ¿En cuantas ocasiones habréis pensado que vuestra hija no parece la misma?. No es de extrañar, el cambio sufrido suele ser drástico. Se ha vuelto desorganizada, contestona, a veces ni siquiera respeta las normas básicas de convivencia de la casa Se alteran gravemente no sólo sus hábitos alimentarios sino otros hábitos básicos: higiene, sueño, horarios…En muchas ocasiones no puede ni siquiera levantarse de la cama y acudir a sus clases Es muy frecuente la desorganización de su habitación (reflejo de su desorden mental) y que ésta se extienda a otras áreas comunes de la casa.

Comportamientos impulsivos

Quizá tu hija también sufra otro tipo de comportamientos impulsivos además de los atracones. Alguien tiene un comportamiento impulsivo cuando tiene dificultad para resistirse a un acto que es perjudicial para si mismo y/o su entorno. Este comportamiento le produce liberación de tensiones emocionales, alivio, gratificación o placer. Puede tratarse de gritos, insultos o en casos más graves, descontrol con el alcohol, con las drogas, robos, autolesiones o incluso promiscuidad sexual. Tras él acto suele sentirse arrepentida y culpable.

Los sentimientos de culpabilidad y autoreproches son muy frecuentes dada su forma de ser perfeccionista. Estas conductas, si aparecen, suelen coincidir con el momento de mayor gravedad del problema alimentario y tienden a desaparecer al mejorar este.

¿Cómo afecta a vuestra familia?

Vuestras relaciones familiares no están mucho mejor. Hay constantes discusiones, las normas y hábitos familiares se han alterado y todo gira entorno al problema. Los momentos de las comidas son un sufrimiento. Los hermanos tienden a pasar menos tiempo en casa o evitan a tu hija. Sienten rabia hacia ella, al no entender la enfermedad y considerar que es culpable del mal ambiente que hay en casa. Pueden sentir que les hacéis menos caso y que su hermana enferma se lleva toda la atención. Vuestra relación de pareja también pasa por malos momentos. Generalmente el padre trata de mantenerse al margen del problema y la madre lo abandona todo por su hija enferma.

Es posible que tu hija se muestre especialmente agresiva contigo o con el miembro de la familia que esté cumpliendo el papel de cuidador. Se enfada contigo cuando intentas que tome algo más de comida. También se enfada si intentas controlarle e impedir que se de un atracón. Cuando se lo ha dado, se enfadará por que no has evitado que se lo diese. ¡En fín…!

¿QUÉ ES LA BULIMIA NERVIOSA?

22 octubre, 2009

La Bulimia Nerviosa (BN) es una enfermedad que progresivamente puede afectar a casi todas las áreas de la vida de la persona que lo padece, aunque sus principales síntomas aparecen en la alimentación.

Este problema se caracteriza por la presencia de atracones. Si tu hija tiene este problema habrás observado que en un atracón come una cantidad excesiva de comida, en un corto periodo de tiempo y tiene la sensación de perder el control. Generalmente en los atracones come rápidamente, sin utilizar cubiertos y mezclando alimentos de forma inusual, alimentos que normalmente evita porque los consideran engordantes (Ej. chocolate, pan, frutos secos, bollos…). Tras el atracón, se siente muy angustiada ante la probabilidad de engordar y por ello intenta compensarlo a través del vómito, uso de laxantes/diuréticos y de forma menos frecuente con ejercicio físico. Es muy probable que restrinja su alimentación de alguna de las siguientes formas: prohibirse determinados alimentos, disminuir la cantidad de ellos, evitar alguna de las comidas principales y en algunos casos incluso el ayuno completo. Probablemente los atracones se los dará a escondidas porque los considera vergonzantes, al contrario de la restricción alimentaria, que la considera de forma positiva y le proporciona sensación de control sobre la comida y su cuerpo.

Tiene una baja autoestima que intenta compensar buscando la delgadez. Está constantemente preocupada por la posibilidad de engordar. Piensan que si esto sucede su vida será un fracaso (perderá amigos, no encontrará un novio o no tendrá éxito a nivel profesional…). Por ello, se encuentra en un estado de alerta constante, muy nerviosa y con frecuentes cambios de humor (contenta tras conseguir no comer o enfadada por haberse descontrolado).

Percibe su cuerpo de forma alterada. Se ve y se siente gorda a pesar de tener un peso normal y por ello tiene comportamientos extraños e incluso contradictorios respecto a su cuerpo. Puede evitar mostrar determinadas partes del cuerpo. Por ejemplo no usa ropa ceñida, camisetas de tirantes, pantalones cortos…., utiliza tallas de ropa mayores que las que le corresponde o por el contrario intenta meterse en una talla inferior. Hay personas que tienden a evitar ir de compras, sin embargo otras compran ropa de forma compulsiva tratando de encontrar aquella que le siente bien. Ello, junto a variaciones de peso, puede hacer que tenga distintas tallas de ropa en su armario. Otros comportamientos habituales que puede tener tu hija en esta misma línea son: no pesarse nunca o pesarse compulsivamente, mirarse constantemente al espejo o evitarlo y preguntaros constantemente vuestra opinión sobre su figura.

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