Rss Feed
Tweeter button

Archivado en: ‘familia’ .

CHARLA ADANER.HOSPITAL NIÑO JESUS, MADRID

1 Junio, 2010
 

Os recordamos que el próximo martes día 8 de Junio tendrá lugar una charla  sobre “La importancia de los familiares en los Trastornos de Comportamiento Alimentario (TCA)” tema impartido por la psicóloga de nuestro centro Idoia Dúo  y  “Grupos de apoyo de ADANER para afectados por un TCA” a cargo de  Enrique Berbel. Está organizada por ADANER y se realizará en el Hospital del Niño Jesús.

El programa lo puedes encontrar en el siguiente link:

http://www.adaner.org/images/stories/docs/folleto_charla.pdf

LA OBSESIVIDAD CORPORAL

26 Mayo, 2010

La obsesividad con el cuerpo es un síntoma central que aparece en los Trastornos del Comportamiento Alimentario.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de obsesión con el cuerpo?

- Es un pensamiento y/o imágen que tiene que ver con “engordar” o “estar gorda”, idea que aparece asociada a consecuencias catastróficas  (ej. nadie me va a querer…).

- Es de carácter involuntario y recurrente. La persona que lo sufre, puede estar prácticamente todo el día pensando en ello.

- Genera un estado de miedo, intenso malestar, ansiedad…. Que lleva a la persona a recurrir a diferentes métodos encaminados a evitar “engordar”. Nos referimos a las conductas de evitación. Las más evidentes son las que se refieren a la restricción alimentaria, purgas, ejercicio físico etc… Sin embargo, existen otras conductas relacionadas con el cuerpo que también mantienen el problema. Existen dos tipos:

- Conductas de evitación activas: Son medidas que tienen el objeto de comprobar que no se ha engordado y/o se está adelgazando . Por ejemplo: Pesarse, medirse,preguntar a los demás sobre la apariencia física, utilizar ropa ajustada…

- Conductas de evitación pasiva: Son aquellas que le llevan a la persona a evitar enfrentarse al cuerpo para no pasarlo mal. Por ejemplo:no mirarse nunca al espejo, evitar persarse, no ir a la piscina, no ponerse determinada ropa ajustada y/o descubra el cuerpo e incluso llevar ropa holgada, resistirse a comprar ropa…

Ambos tipos de comportamiento pueden darse al mismo tiempo en función de la fase en la que se encuentra la persona. Las conductas de evitación pasiva suele estar muy presentes en las personas con bulimia, sobre todo cuando sufren atracones.

Otras evidencias de la obsesividad, es que sus temas de conversación suelen girar sobre aspectos relacionados con el cuerpo, comida, calorías,  buscan información a través de internet, libros sobre el problema, coleccionan recetas, dietas etc… Tambien es habitual que pasen mucho tiempo en lo que ser refiere a su arreglo personal y es que a veces esto se convierte en todo un ritual en la búsqueda de una imagen perfecta.

Recomendaciones para la familia:

1. Retira la báscula de casa.

2. No contestes a sus preguntas del tipo ¿Crees que he engordado? ¿Como estoy?… Cuando éstas son reiterativas. Tus respuestas están retroalimentando la obsesión. Antes de ponerlo en práctica avisale para que lo entienda.

3. Trata de llevarle a otros temas de conversación, le estarás ayudando a manejar la obsesión.

4. Que se mantenga entretenida siempre es bueno. Le ayuda a pensar menos sobre éstos temas y previene la aparición de conductas de evitación ej. mirarse mucho al espejo.

5. Ayúdala a regular los tiempos de arreglo personal.

6. Acompáñala en la compra de ropa y que ésta sea razonable. Tiene que comprarse la ropa que necesita, ni más ni menos. Es importante que la talla se ajuste a su cuerpo y no al revés.

7. Estimula que afronte las situaciones en las que tiene que exponer su cuerpo.

Todas éstas medidas van a suponer un importante grado de malestar para tu hija. Recuerda que la obsesividad genera un malestar muy intenso. Será normal que se muestre angustiada e incluso agresiva. Sólo será posible cuando exista un cierto grado de conciencia del problema y motivación para cambiar. MANTEN LA CALMA.

“Con éste artículo damos por finalizado éste apartado de consejos para los familiares de personas que sufren bulimia. Esperamos haberos ayudado en éste proceso tan difícil que  estais pasando. Si os interesa algún tema en concreto sobre la Bulimia Nerviosa  u otro Trastorno Alimentario hacernoslo saber. Seguiremos utilizando nuestro BLOG  como medio comunicación para afectados y sus familiares”.

GRACIAS

LA ALTERACIÓN EN EL CONTROL DE LOS IMPULSOS

19 Mayo, 2010

Las personas con bulimia nerviosa,   son en mayor o menor medida impulsivas. Hasta aquí, ningún problema puesto que sólo estamos señalando un rasgo de personalidad probablemente previo al inicio del problema alimentario y que  podemos tener todos. No obstante,  cuando se presenta el problema de bulimia, no sólo se intensifica dicha impulsividad que claramente se presenta como alteración del control de los impulsos en lo relativo a la alimentación, nos referimos por supuesto a los atracones, sino que también puede afectar a otras áreas en la esfera de los impulsos y el comportamiento. Normalmente suele ser algo temporal, muy asociado al agravamiento del trastorno alimentario y que aparece como resultado de una intensa inestabilidad emocional.

Los comportamientos más habituales son los siguientes:

-         Conductas agresivas hacia el entorno y/o hacia uno mismo (autolesiones).

-         Abuso de sustancias (alcohol, drogas..).

-         Abuso del teléfono, ordenador, compras…

………

La función de éstos comportamientos es muy similar a los atracones y tiene que ver con aliviar tensión. Hay que tener en cuenta que en ningún caso son comportamientos voluntarios sino que claramente hay una pérdida de control. Por ello su manejo desde la familia tiene que ser diferente. En ningún caso es conveniente  castigar éstos comportamientos sino:

-         Ayuda a tu hija en la resolución de su problema alimentario a través de los consejos que te hemos ido dando. Su mejora en éste nivel será la mayor garantía para la adquisición de autocontrol.

-         Unos límites razonables y acordes para su edad van a favorecer la contención de éstas conductas.

-         Deberemos entrenarnos en el manejo de situaciones de crisis. Cuando éstas conductas se intensifican puede llegar a ser necesario utilizar los servicios de urgencias. No dudes en hacerlo, son situaciones que no se pueden abordar en casa y requieren de tratamientos especializados.

-         Posiblemente durante éste período, requiera de una mayor intensidad de tratamiento. La medicación se puede hacer necesaria (recuerda,  en éstos momentos es de vital importancia garantizar que se la toma y sería razonable que no estuviera a su alcance).

-         En algunas ocasiones éstos comportamientos pueden tener otras funciones además de búsqueda de alivio. Puede ser una forma de llamar la atención de la familia, evitar responsabilidades y/o conseguir otros beneficios. No dejes que tus emociones te nublen, reconocer que funcionalidad tienen éstas conductas sobre el entorno familiar, es una de las claves para su manejo.

Próxima publicación: “La obsesión con el cuerpo “

OTROS PROBLEMAS ASOCIADOS A LA BULIMIA NERVIOSA

12 Mayo, 2010

1. DESORGANIZACIÓN DE HÁBITOS BÁSICOS.

Todo problema psicológico afecta en mayor o menor medida al funcionamiento general de la persona que lo padece, pero en el caso de la Bulimia Nerviosa, esto es muy característico

Es habitual observar en la persona con Bulimia Nerviosa una especial dificultad para mantener sus hábitos. Por lo general les cuesta mucho la constancia y en los casos más graves su funcionamiento puede llegar a  ser bastante caótico.

Aspectos como:

-          La inestabilidad emocional propia del cuadro bulímico

-          Un estilo de pensamiento rígido del tipo todo-nada.

-          El impacto de los atracones sobre una autoimagen ya de por sí deteriorada.

-          El miedo a las situaciones sociales dónde creen que pueden ser juzgados por su apariencia física.

-          El temor a perder el control en comidas sociales.

-          Dificultades de atención, concentración y memoria.

…….

Entorpecen seriamente el mantenimiento de las actividades académicas, laborales y ocupacionales. Con una tendencia al abandono.

Cuando esto ocurre, se agrava el cuadro bulímico puesto que como sabemos el tiempo desestructurado aumenta las probabilidades de atracones e intensifica la obsesividad.

La familia en éste caso, cumple una función muy importante frenando ésta alteración. Lo primero es estimular y motivar al cumplimiento de las actividades y en  algunos casos incluso acompañar, puesto que el miedo muchas veces les paraliza. Sabemos que si actuamos a tiempo, las posibilidades de que se reenganchen a sus actividades son mayores. Cuando ya se ha producido un abandono, será de gran ayuda mostrarse flexibles y ayudarles a buscar alternativas. Lo importante es que tenga el tiempo ocupado y mantenga sus rutinas: horarios de sueño, alimentación y actividades.

Recuerda, ésta alteración general es consecuencia de su trastorno alimentario evita criticarla por ello. No le puedes exigir igual rendimiento que cuando no existía el problema,  pero eso no significa que no le pongas unos límites razonables.  En la medida que se recupere,  todo volverá a la normalidad.

próxima publicación: ALTERACIÓN DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS

ACTUACIÓN ANTE LOS ATRACONES

5 Mayo, 2010

En líneas generales, a la familia le va a resultar difícil actuar directamente ante los atracones de comida. Ello se debe a que son normalmente comportamientos encubiertos, esto quiere decir que se realizan a escondidas y cuando se está solo. No obstante podremos ayudar a nuestro hija/o en la prevención de los atracones.

CONSEJOS QUE SE HAN MOSTRADO EFICACES:

  • Ayuda a tu hija/o a eliminar los comportamientos restrictivos. El hambre y el ansia que produce la prohibición de determinadas comidas favorece los atracones.

Recuérdale  las tres reglas de oro:

-          Cinco comidas al día, que no pasen más de cuatro horas entre comida y comida.

-          Cantidades adecuadas de comida. La saciedad es el mejor aliado.

-          No prohibiciones. Ningún alimento es malo, todo consiste en dosificarse.

  • Tras un atracón, es frecuente observar restricciones de comida a modo de compensación. Persuade a tu hija/o a que realice la siguiente comida. Nuevamente estaríamos previniendo el hambre y el ansia por determinados alimentos.
  • Aunque el hambre y la prohibición de alimentos son los desencadenantes más importantes de los atracones, no son los únicos. Los estados emocionales negativos como son la tristeza, el aburrimiento, el enfado…. Y muy especialmente la sensación de gordura, son desencadenantes así  mismo de éstos episodios. Ayúdale a contrarrestar éstas emociones favoreciendo su distracción a través de la programación de  actividades estructuradas, si son fuera de casa mucho mejor. Las tardes y los fines de semana son momentos de riesgo.
  • Algunas familias con el objeto de ayudar a sus hijos, dejan de traer alimentos a casa, alterando de forma importante el funcionamiento normal. No lo hagas, recuerda que si no hay alimentos en casa, los va a buscar fuera y si los escondes va a dedicarse a buscarlos.  La prohibición como sabes tiene un efecto paradójico e intensifica su impulso hacia el atracón. Intenta hacer la compra a diario para evitar acumular alimentos en casa. Los alimentos de mayor riesgo son normalmente los dulces y los que por lo general no requieren de preparación. Deja a su alcance pocas cantidades de los alimentos peligrosos y renuévalos sólo cuando lo tuvieras planificado. Poco a poco tu hija irá adquiriendo autocontrol.
  • En unas ocasiones tu hija/o te pedirá que no traigas determinados alimentos a casa y en otras de exigirá que lo hagas para satisfacer su impulso. No hagas ni una cosa,  ni la otra. Tú eres la/el responsable de los aspectos domésticos relacionados con la alimentación. Muéstrate firme y aunque es difícil intenta no adaptarte al problema.
  • Es muy frustrante para la familia, encontrar restos de comida en la habitación de la hija/o u otros indicios de atracón. En muchas ocasiones se habrán comido  la comida preparada para el día siguiente o habrán tomado la comida preferida del hermano. Esto genera enfado en la familia, sin embargo culpabilizar, castigar etc…  Sólo va a empeorar la situación puesto que tenderán más a la ocultación, incrementando los atracones. Recuerda que el/ella se siente muy avergonzada y que sobre todo no lo hace porque quiere haceros daño. En realidad se trata de un descontrol de impulsos. Mirar para otro lado y hacer como que no ha pasado nada tampoco es la solución. Ayúdala a reconocer los mecanismos que mantienen su problema y ofrécele tu ayuda.
  • Si estás presente en el momento del atracón, intentar impedírselo probablemente va a provocarle ansiedad que se puede manifestar en forma de agresividad, y es que en ése momento necesita canalizar su impulsividad. Sólo en el caso de que este motivada a recibir tu ayuda en ése momento: intenta que coma el alimento en la mesa, con la comida en el plato y a ser posible que utilice cubiertos. Estaremos ayudándole a frenar el impulso y por tanto, favoreciendo una conducta alimentaria normal.

Próxima publicación: “Otros problemas asociados a la Bulimia. Cómo ayudarla/e”

COMO ACTUAR ANTE LA CONDUCTA PURGATIVA

26 Abril, 2010

Si bien la conducta alimentaria restrictiva en mayor o menor medida, casi siempre está presente en la Bulimia Nerviosa, no es el caso de las conductas purgativas. Aunque es infrecuente, existen casos de Bulimia en los que las purgas no existen. Nos referimos a la Bulimia Nerviosa No Purgativa.

El comportamiento purgativo más conocido es el vómito, pero no es el único. Entendemos por conducta purgativa, la acción por la cuál la persona intenta deshacerse del alimento consumido. Nos referimos fundamentalmente al vomito y/o uso de laxantes.

Las purgas suelen aparecer tras los atracones de comida y/o cuando la persona toma una cierta cantidad de alimento que considera “hipercalórica”. No siendo por tanto, siempre consecuencia de la ingesta de una gran cantidad de comida. En algunos casos, aparecen tras una comida normal.

La acción de la familia sobre éstos comportamientos es limitada, porque normalmente son conductas que al igual que los atracones, se realizan en secreto. Cuando aparecen de forma más o menos sistemática tras las comidas, será más fácil.

Recuerda: “La familia no puede controlar éstos comportamientos. Menos aún cuando la hija no está por la labor. Intentarlo, puede crear una enorme tensión que en cualquier caso empeorará la situación. Como siempre nuestra labor será facilitar la recuperación”

CONSEJOS PRÁCTICOS:

  • Los momentos después de las comidas, son especialmente difíciles para las personas con un Trastorno del Comportamiento Alimentario, especialmente si la persona ha ingerido un alimento prohibido, una cantidad superior a la que tolera y/o ha sufrido un atracón. Es una situación de máximo riesgo para emitir conductas purgativas. En el caso de los vómitos, limitar el acceso al WC tras la comida puede ser de gran ayuda, puesto que es donde habitualmente se realizan esto comportamientos. Esto se podrá hacer cuando el terapeuta lo pacte con la persona afectada y por tanto exista algún grado de motivación para hacerlo. En ningún caso se trata de prohibir, si no disuadir. Recordemos, que la urgencia a vomitar es muy grande. Si la persona contiene éste comportamiento, posiblemente se mostrará nerviosa e incluso agresiva. La restricción del WC, será por un tiempo limitado en función de cada caso particular (aproximadamente 60 min).

  • La mejor ayuda que podemos ofrecer en éstos momento es dar la posibilidad de distracción a nuestra hija/o. Tener la mente ocupada es el mejor antídoto para las obsesiones. Durante el tiempo tras las comidas, realiza actividades con ella/el. Cuanto menos pasivas sean dichas actividades, mucho mejor (ej. Juegos de mesa, manualidades…). A veces éstas actividades tienen que incluir movimiento (ej. Un paseo). En algunas ocasiones, sobre todo si hay motivación para cambiar, solo tu presencia en forma de acompañamiento va a ser de gran ayuda.

  • Dado que los atracones pueden aparecer en cualquier momento, será más complicado ayudarles en los vómitos posteriores. Es importante saber que controlar el vómito tras un atracón es realmente muy difícil para ellos. Además no suele ser necesario, puesto que en la medida que están mejor, los atracones tienden a disminuir y de forma paralela los vómitos. Por tanto reservemos nuestras fuerzas para dirigirlas hacia la prevención de los atracones.

  • Respecto a los laxantes, la cosa se complica más. Además de ser una conducta encubierta en muchas ocasiones, no necesariamente la persona los ingiere tras la comida. En cualquier caso no facilitar la compra y consumo de laxantes aunque supuestamente sean “naturales”, ya que observamos que los padres se vuelven más permisivos en el entendido de que no son peligrosos. En algunos casos, algún miembro de la familia consume éstos productos y por tanto son de fácil acceso, cuestión que habrá que plantearse. De forma menos habitual son incluso comprados por algún familiar, ante las quejas de estreñimiento de la hija. Este estreñimiento muchas veces no es real, sino que tiene que ver con su obsesión corporal y cuando está presente suele ser secundario a su problema alimentario, desapareciendo cuando mejora éste.

  • Las conductas purgativas son motivo de gran preocupación para los padres, por los riesgos que entrañan para la salud. No obstante, es necesario mantener la tranquilidad para poder ayudarles. En algunas ocasiones los padres se obsesionan tanto que desarrollan mecanismos de control que lejos de ser eficaces, mantienen e intensifican el problema. Por tanto evita interrogar, vigilar y/o rebuscar en sus pertenencias, lo más adecuado es mantener un control médico periódico hasta que éstos comportamientos remitan.

Próxima publicación: COMO ACTÚAR ANTE LOS ATRACONES

COMO ACTUAR ANTE LOS SÍNTOMAS DE LA BULIMIA NERVIOSA

18 Abril, 2010

ACTUACIÓN ANTE LOS COMPORTAMIENTOS RESTRICTIVOS

Antes de entrar en la práctica, recordemos algunos aspectos básicos:

Entendemos por comportamientos restrictivos, todos aquellos que van destinados a reducir la ingesta de comida con el objetivo de evitar engordar o perder peso. Existen tres tipos de restricción alimentaria:

- Eliminar alguna de las comidas principales (Desayuno, comida y cena).

- Reducir las cantidades de comida por debajo de lo normal.

- Evitar el consumo de determinados alimentos considerados “hipercalóricos” (ej. Dulces) y/o determinadas formas de elaborar los alimentos (fritos, empanados….).

Es importante diferenciar éstos comportamientos de lo que sería comer de forma saludable en la línea de prevenir enfermedades o la restricción que se debe a la presencia de algún tipo enfermedad física (diabetes, hipercolesterolemia etc…).

Por otro lado éstos comportamientos son de tipo compulsivo. Esto quiere decir que la persona siente urgencia a realizarlos, para evitar estados de ansiedad que son a su vez consecuencia del miedo a engordar.

Las personas con un problema de bulimia presentan conductas restrictivas tanto como forma de perder peso, como de compensar el efecto de los atracones. Es fundamental intervenir sobre la conducta restrictiva reduciéndola y en la medida de lo posible eliminándola, puesto que va a ser el principal desencadenante de los atracones.

Y entonces, ¿Qué puede hacer la familia?

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

  • Temporalmente la persona con Bulimia Nerviosa delegará en otro miembro de la familia, las tareas relacionadas con comprar y elaborar la comida. La obsesión por la gordura hace muy probable que limiten la compra de comida a ciertos productos entendidos “light”, desnados etc… En la carrera por consumir las mínimas calorías posibles, elaborarán la comida con muy poco aceite, preferiblemente los alimentos a la plancha o hervidos etc…

  • Se sentará en la mesa cuando la comida esté servida . Es importante ayudarles sirviéndoles la comida, porque como consecuencia de su problema han perdido la noción de lo que es una cantidad adecuada de comida.

  • En los casos en los que exista una resistencia activa a comer, se les estimulará a que lo intenten y permanecerán en la mesa hasta que el resto de la familia termine de comer.

  • En cada una de las comidas la familia le brindará a su hija/o  la oportunidad de comer, evitando presiones y discusiones. Se trata de ayudarla a enfrentarse con una situación que le provoca un terrible miedo. Animarla/o ha conseguirlo en un ambiente de comprensión y afecto va a ser de gran ayuda.

“No va a ser un trabajo fácil, en muchos momentos su hija/o se resistirá a comer e incluso se mostrará agresiva/o ante aquellos que le estén ayudando a alimentarse. Será necesaria una buena dosis de paciencia y un ánimo alto que permita enfrentarse a las dificultades que seguro nos vamos a encontrar”.

Próxima publicación: Como actuar ante las conductas purgativas

¿A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios? Continuación

12 Abril, 2010

EJEMPLO de un menú saludable y flexible (orientativo)

Desayuno

-Leche 200cc

-Colacao 9 gr.

-Galletas (5 unidades)

-Mermelada 25 gr.

½ Mañana

-Yogurt

Comida

-Lentejas estofadas 250 gr.

-Filete de pollo plancha 100 gr.

-Ensalada de lechuga 100 gr.

-Pan 40 gr.

-Macedonia de frutas 150 gr.

Merienda

- Galletas 5 unidades.

- Naranja.

Cena

-Crema de calabacín 200 gr.

-Pescado romana 100 gr.

-Tomate en rodajas 75 gr.

-Pan 40 gr.

-Fruta 150 gr

  • ESTILO ALIMENTARIO ADECUADO: Nos referimos a lo que tradicionalmente se llaman modales en la mesa. La conducta alimentaria con frecuencia se encuentra alterada, alteración que en ningún caso hay que confundir con “mala educación”, esto es un síntoma más del trastorno. En los casos de Bulimia es habitual que la persona afectada coma con voracidad (muy rápido, con bocados grandes, tomando incluso los alimentos de otros platos….) y sin seguir quizás un orden adecuado de platos. En otros casos menos frecuentes observaremos conductas extrañas con la alimentación o manías (comer despacio, esparcir la comida por el plato, desengrasar alimentos…). La misión de la familia será reeducar a su hija/o en un adecuado estilo alimentario, ya que dichas alteraciones cumplen en sí mismas una función mantenedora del problema.

Otros aspectos importantes en relación a los buenos hábitos alimentarios.

  • COMIDAS EN FAMILIA: Será positivo promover en la medida de los posible comidas en familia. Hacer de la comida un acto social va a ser uno de los mejores límites para el trastorno alimentario. Intentaremos crear un clima favorable, siendo modelos de una conducta alimentaria saludable y sin elementos como la TV que interfieran en la comunicación.

Próxima publicación: Como actuar frente a la conducta restrictiva

HÁBITOS ALIMENTARIOS Y FAMILIA

30 Marzo, 2010

Se ha demostrado a través de múltiples investigaciones la importancia de la familia en la instauración y mantenimiento de los hábitos alimentarios. Es sabido que los niños y adolescentes que comen en familia, se alimentan mejor.

Por ello, el entorno familiar va a ser el mejor escenario para conseguir nuestro objetivo de corregir los hábitos alimentarios inadecuados, que son consecuencia y a la vez mantenedores de la Bulimia Nerviosa.

Esto va a suponer quizás una reorganización de la familia, cuestión nada fácil en los tiempos que vivimos. La incorporación de la mujer al trabajo ha anulado en parte el rol de cuidadora de la familia siendo esta la encargada de la preparación y acompañamiento durante las comidas, función que delegamos a otras personas, comedores escolares…. La falta de tiempo unido a la gran oferta de productos precocinados o comida rápida deriva en un empeoramiento de la calidad de nuestra alimentación por un lado y la calidad de las relaciones familiares que tradicionalmente rodean a las comidas; cada miembro de la familia tiene un horario diferente para comer, se sustituye la mesa del comedor por el sofá, mesa de ordenador…

Por tanto la familia deberá esforzarse y reajustarse si fuera necesario para poder abordar el problema alimentario de su hija/o. Trabajaremos aspectos tan esenciales como es la readquisición de roles familiares (¿quién se ocupa de comprar, elaborar y servir los alimentos?, ¿Quién acompaña durante las comidas?…), horarios de comida, lugar dónde se come etc… En definitiva todas aquellas variables que están directa o indirectamente relacionadas con unos buenos hábitos alimentarios.

Aún así la tarea no va a ser fácil. No hay que olvidar que nuestra hija/o no sólo tiene un problema de hábitos, sino que se trata de un trastorno en el que son muchos los aspectos implicados.

ÁNIMO

Próxima publicación: “A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios”.

LA IMPORTANCIA DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS

22 Marzo, 2010

¿Qué entendemos por hábitos alimentarios?

Un hábito es la costumbre o práctica adquirida por la frecuente repetición de un acto. Los hábitos se aprenden durante la infancia y la adolescencia, permaneciendo durante la edad adulta.

En éste caso nos referimos a los hábitos alimentarios, como un conjunto de acciones por medio de las cuales se le proporciona alimentos al organismo. Los alimentos proporcionan sustancias que denominamos nutrientes, los cuales necesitamos para el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades. Parece muy clara la relación entre alimentación y enfermedad física. Pues bien, como estamos viendo también tiene mucho que ver con la prevención de otros problemas de salud como son los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

Hábitos alimentarios y Bulimia Nerviosa

Quizás la persona con Bulimia Nerviosa no haya tenido previo al desarrollo de su problema unos buenos hábitos alimentarios, o éstos se hayan descompensado por alguna situación puntual, por ejemplo: viaje al extranjero, enfermedad física, depresión… Lo que es seguro es que una vez que se ha instaurado el trastorno, se han desorganizado en cuanto a horarios, número de comidas, cantidad y tipo de alimentos ingeridos…. Alterando gravemente sus hábitos alimentarios.

En la búsqueda de la delgadez, es habitual observar por un lado comportamientos restrictivos en el sentido de eliminar alguna de las comidas principales (desayuno, comida y cena), evitar alimentos que consideran “hipercalóricos” (pasta, pan, dulces…) y/o disminuir las cantidades de comida.

En contraste con lo anterior es frecuente observar voracidad alimentaria en el sentido de comer rápido, abusar de alimentos etc… sobre todo si posteriormente vomita.

Próxima publicación: Hábitos alimentarios y familia