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Temas etiquetados como: ‘bulimia’

EMBARAZO Y TCA

21 Julio, 2010

Investigadores de la Universidad de Cape Town (South Africa) realizaron un estudio en el que evaluaban el efecto del Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA) en las habilidades como padres de estas pacientes. Encontraron diferencias en este grupo en comparación con un grupo de madres sin TCA. La forma de alimentar a sus hijos era diferente. El grupo de madres con TCA alimentaban a sus hijas de una manera parecida al azar, sin embargo el grupo de madres sin TCA, alimentaba a sus hijas a demanda. Así mismo, al menos la mitad de las madres con TCA referían estar sufriendo dificultades emocionales.

Por ello se recomienda apoyar a estas madres especialmente durante el periodo de crianza de sus hijos.

(Información obtenida de Body size and parenting in eating disordes: A comparative study of the attitudes of mothers towards their children. J. Evans, D. Le Grange. International Journal of Eating Disorders. Volume18 Issue 1, Pages 39-48).

EMBARAZO Y TCA.

13 Julio, 2010

El embarazo y el periodo de post parto están asociados a cambios en las actitudes y comportamientos hacia la alimentación independientemente de padecer o no un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).

Diversos estudios muestran como pacientes con TCA mejoran los síntomas (purgas, atracones e ideas relacionadas con el trastorno) de forma significativa durante el embarazo. Sin embargo, la frecuencia o intensidad de los síntomas vuelven a niveles iniciales tras el parto. Este hecho, sucede en los distintos grupos de TCA (Bulimia Nerviosa, Anorexia Nerviosa y TCANE). Por ello, el embarazo podría ser un buen momento para identificar y animar a estos pacientes para que se pongan en tratamiento. Dado que durante el embarazo una mujer con TCA,  es capaz de realizar cambios en el TCA, el dotar a estas mujeres de un tratamiento en este momento, podría favorecer que los cambios perduraran más en el tiempo.

(Información obtenida en Eating Disorder symtoms in Pregnancy: A Prospective Study. Internacional Journal of Eating Disorders 2008; 41: 277-279)

PSICOTERAPIA Y BULIMIA NERVIOSA

17 Junio, 2010

Existe consenso entre los profesionales, que de momento, la terapia más eficaz para la Bulimia Nerviosa (BN) es la Terapia Cognitivo Conductual (CBT).

La Terapia Interpersonal  (ITP) también a demostrado ser eficaz en el tratamiento de la BN. Si comparamos la eficacia de la CBT y la IPT, la primera ha mostrado tener mejores resultados al final del tratamiento, sin embargo, transcurrido un año de la finalización del mismo, los resultados son similares.

Se han presentado tratamientos psicodinámicos y psicoanalíticos, pero sus resultados no están apoyados por estudios científicos controlados.

Los tratamientos de autoayuda han mostrado ser de utilidad, aunque ésta es mayor si es supervisado por un profesional de la salud mental.

Volviendo a la CBT se han evaluado distintos aspectos de la misma y se ha encontrado que la abstinencia de comportamiento bulímico correlaciona con la introducción de un patrón regular de comidas y tentempiés equilibrado. El Dr. Fairburn ha desarrollado y está evaluando una CBT mejorada (E-CBT). Esta versión de la CBT se está aplicando a otros diagnósticos de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) y sus resultados son alentadores.

Están surgiendo nuevas terapias y modificaciones de terapias ya existentes, tratando de buscar tratamientos con mejores resultados para los TCA. De momento sería prematuro llegar a ninguna conclusión.

Desde ITEM os recomendamos que si sufrís una BN busquéis un tratamiento donde exista un equipo de profesionales especialistas en TCA, que estén coordinados entre ellos y que su orientación sea cognitivo conductual.

(Información obtenida en James E. Mitchell, Stewart Agras, and Stephen Wonderlich. Treatment of Bulimia Nervosa: Where Are We and Where Are We Going?. Int.J. Disord; 2007; 40:95-101)

LA ALTERACIÓN EN EL CONTROL DE LOS IMPULSOS

19 Mayo, 2010

Las personas con bulimia nerviosa,   son en mayor o menor medida impulsivas. Hasta aquí, ningún problema puesto que sólo estamos señalando un rasgo de personalidad probablemente previo al inicio del problema alimentario y que  podemos tener todos. No obstante,  cuando se presenta el problema de bulimia, no sólo se intensifica dicha impulsividad que claramente se presenta como alteración del control de los impulsos en lo relativo a la alimentación, nos referimos por supuesto a los atracones, sino que también puede afectar a otras áreas en la esfera de los impulsos y el comportamiento. Normalmente suele ser algo temporal, muy asociado al agravamiento del trastorno alimentario y que aparece como resultado de una intensa inestabilidad emocional.

Los comportamientos más habituales son los siguientes:

-         Conductas agresivas hacia el entorno y/o hacia uno mismo (autolesiones).

-         Abuso de sustancias (alcohol, drogas..).

-         Abuso del teléfono, ordenador, compras…

………

La función de éstos comportamientos es muy similar a los atracones y tiene que ver con aliviar tensión. Hay que tener en cuenta que en ningún caso son comportamientos voluntarios sino que claramente hay una pérdida de control. Por ello su manejo desde la familia tiene que ser diferente. En ningún caso es conveniente  castigar éstos comportamientos sino:

-         Ayuda a tu hija en la resolución de su problema alimentario a través de los consejos que te hemos ido dando. Su mejora en éste nivel será la mayor garantía para la adquisición de autocontrol.

-         Unos límites razonables y acordes para su edad van a favorecer la contención de éstas conductas.

-         Deberemos entrenarnos en el manejo de situaciones de crisis. Cuando éstas conductas se intensifican puede llegar a ser necesario utilizar los servicios de urgencias. No dudes en hacerlo, son situaciones que no se pueden abordar en casa y requieren de tratamientos especializados.

-         Posiblemente durante éste período, requiera de una mayor intensidad de tratamiento. La medicación se puede hacer necesaria (recuerda,  en éstos momentos es de vital importancia garantizar que se la toma y sería razonable que no estuviera a su alcance).

-         En algunas ocasiones éstos comportamientos pueden tener otras funciones además de búsqueda de alivio. Puede ser una forma de llamar la atención de la familia, evitar responsabilidades y/o conseguir otros beneficios. No dejes que tus emociones te nublen, reconocer que funcionalidad tienen éstas conductas sobre el entorno familiar, es una de las claves para su manejo.

Próxima publicación: “La obsesión con el cuerpo “

OTROS PROBLEMAS ASOCIADOS A LA BULIMIA NERVIOSA

12 Mayo, 2010

1. DESORGANIZACIÓN DE HÁBITOS BÁSICOS.

Todo problema psicológico afecta en mayor o menor medida al funcionamiento general de la persona que lo padece, pero en el caso de la Bulimia Nerviosa, esto es muy característico

Es habitual observar en la persona con Bulimia Nerviosa una especial dificultad para mantener sus hábitos. Por lo general les cuesta mucho la constancia y en los casos más graves su funcionamiento puede llegar a  ser bastante caótico.

Aspectos como:

-          La inestabilidad emocional propia del cuadro bulímico

-          Un estilo de pensamiento rígido del tipo todo-nada.

-          El impacto de los atracones sobre una autoimagen ya de por sí deteriorada.

-          El miedo a las situaciones sociales dónde creen que pueden ser juzgados por su apariencia física.

-          El temor a perder el control en comidas sociales.

-          Dificultades de atención, concentración y memoria.

…….

Entorpecen seriamente el mantenimiento de las actividades académicas, laborales y ocupacionales. Con una tendencia al abandono.

Cuando esto ocurre, se agrava el cuadro bulímico puesto que como sabemos el tiempo desestructurado aumenta las probabilidades de atracones e intensifica la obsesividad.

La familia en éste caso, cumple una función muy importante frenando ésta alteración. Lo primero es estimular y motivar al cumplimiento de las actividades y en  algunos casos incluso acompañar, puesto que el miedo muchas veces les paraliza. Sabemos que si actuamos a tiempo, las posibilidades de que se reenganchen a sus actividades son mayores. Cuando ya se ha producido un abandono, será de gran ayuda mostrarse flexibles y ayudarles a buscar alternativas. Lo importante es que tenga el tiempo ocupado y mantenga sus rutinas: horarios de sueño, alimentación y actividades.

Recuerda, ésta alteración general es consecuencia de su trastorno alimentario evita criticarla por ello. No le puedes exigir igual rendimiento que cuando no existía el problema,  pero eso no significa que no le pongas unos límites razonables.  En la medida que se recupere,  todo volverá a la normalidad.

próxima publicación: ALTERACIÓN DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS

COMO ACTUAR ANTE LOS SÍNTOMAS DE LA BULIMIA NERVIOSA

18 Abril, 2010

ACTUACIÓN ANTE LOS COMPORTAMIENTOS RESTRICTIVOS

Antes de entrar en la práctica, recordemos algunos aspectos básicos:

Entendemos por comportamientos restrictivos, todos aquellos que van destinados a reducir la ingesta de comida con el objetivo de evitar engordar o perder peso. Existen tres tipos de restricción alimentaria:

- Eliminar alguna de las comidas principales (Desayuno, comida y cena).

- Reducir las cantidades de comida por debajo de lo normal.

- Evitar el consumo de determinados alimentos considerados “hipercalóricos” (ej. Dulces) y/o determinadas formas de elaborar los alimentos (fritos, empanados….).

Es importante diferenciar éstos comportamientos de lo que sería comer de forma saludable en la línea de prevenir enfermedades o la restricción que se debe a la presencia de algún tipo enfermedad física (diabetes, hipercolesterolemia etc…).

Por otro lado éstos comportamientos son de tipo compulsivo. Esto quiere decir que la persona siente urgencia a realizarlos, para evitar estados de ansiedad que son a su vez consecuencia del miedo a engordar.

Las personas con un problema de bulimia presentan conductas restrictivas tanto como forma de perder peso, como de compensar el efecto de los atracones. Es fundamental intervenir sobre la conducta restrictiva reduciéndola y en la medida de lo posible eliminándola, puesto que va a ser el principal desencadenante de los atracones.

Y entonces, ¿Qué puede hacer la familia?

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

  • Temporalmente la persona con Bulimia Nerviosa delegará en otro miembro de la familia, las tareas relacionadas con comprar y elaborar la comida. La obsesión por la gordura hace muy probable que limiten la compra de comida a ciertos productos entendidos “light”, desnados etc… En la carrera por consumir las mínimas calorías posibles, elaborarán la comida con muy poco aceite, preferiblemente los alimentos a la plancha o hervidos etc…

  • Se sentará en la mesa cuando la comida esté servida . Es importante ayudarles sirviéndoles la comida, porque como consecuencia de su problema han perdido la noción de lo que es una cantidad adecuada de comida.

  • En los casos en los que exista una resistencia activa a comer, se les estimulará a que lo intenten y permanecerán en la mesa hasta que el resto de la familia termine de comer.

  • En cada una de las comidas la familia le brindará a su hija/o  la oportunidad de comer, evitando presiones y discusiones. Se trata de ayudarla a enfrentarse con una situación que le provoca un terrible miedo. Animarla/o ha conseguirlo en un ambiente de comprensión y afecto va a ser de gran ayuda.

“No va a ser un trabajo fácil, en muchos momentos su hija/o se resistirá a comer e incluso se mostrará agresiva/o ante aquellos que le estén ayudando a alimentarse. Será necesaria una buena dosis de paciencia y un ánimo alto que permita enfrentarse a las dificultades que seguro nos vamos a encontrar”.

Próxima publicación: Como actuar ante las conductas purgativas

¿A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios? Continuación

12 Abril, 2010

EJEMPLO de un menú saludable y flexible (orientativo)

Desayuno

-Leche 200cc

-Colacao 9 gr.

-Galletas (5 unidades)

-Mermelada 25 gr.

½ Mañana

-Yogurt

Comida

-Lentejas estofadas 250 gr.

-Filete de pollo plancha 100 gr.

-Ensalada de lechuga 100 gr.

-Pan 40 gr.

-Macedonia de frutas 150 gr.

Merienda

- Galletas 5 unidades.

- Naranja.

Cena

-Crema de calabacín 200 gr.

-Pescado romana 100 gr.

-Tomate en rodajas 75 gr.

-Pan 40 gr.

-Fruta 150 gr

  • ESTILO ALIMENTARIO ADECUADO: Nos referimos a lo que tradicionalmente se llaman modales en la mesa. La conducta alimentaria con frecuencia se encuentra alterada, alteración que en ningún caso hay que confundir con “mala educación”, esto es un síntoma más del trastorno. En los casos de Bulimia es habitual que la persona afectada coma con voracidad (muy rápido, con bocados grandes, tomando incluso los alimentos de otros platos….) y sin seguir quizás un orden adecuado de platos. En otros casos menos frecuentes observaremos conductas extrañas con la alimentación o manías (comer despacio, esparcir la comida por el plato, desengrasar alimentos…). La misión de la familia será reeducar a su hija/o en un adecuado estilo alimentario, ya que dichas alteraciones cumplen en sí mismas una función mantenedora del problema.

Otros aspectos importantes en relación a los buenos hábitos alimentarios.

  • COMIDAS EN FAMILIA: Será positivo promover en la medida de los posible comidas en familia. Hacer de la comida un acto social va a ser uno de los mejores límites para el trastorno alimentario. Intentaremos crear un clima favorable, siendo modelos de una conducta alimentaria saludable y sin elementos como la TV que interfieran en la comunicación.

Próxima publicación: Como actuar frente a la conducta restrictiva

HÁBITOS ALIMENTARIOS Y FAMILIA

30 Marzo, 2010

Se ha demostrado a través de múltiples investigaciones la importancia de la familia en la instauración y mantenimiento de los hábitos alimentarios. Es sabido que los niños y adolescentes que comen en familia, se alimentan mejor.

Por ello, el entorno familiar va a ser el mejor escenario para conseguir nuestro objetivo de corregir los hábitos alimentarios inadecuados, que son consecuencia y a la vez mantenedores de la Bulimia Nerviosa.

Esto va a suponer quizás una reorganización de la familia, cuestión nada fácil en los tiempos que vivimos. La incorporación de la mujer al trabajo ha anulado en parte el rol de cuidadora de la familia siendo esta la encargada de la preparación y acompañamiento durante las comidas, función que delegamos a otras personas, comedores escolares…. La falta de tiempo unido a la gran oferta de productos precocinados o comida rápida deriva en un empeoramiento de la calidad de nuestra alimentación por un lado y la calidad de las relaciones familiares que tradicionalmente rodean a las comidas; cada miembro de la familia tiene un horario diferente para comer, se sustituye la mesa del comedor por el sofá, mesa de ordenador…

Por tanto la familia deberá esforzarse y reajustarse si fuera necesario para poder abordar el problema alimentario de su hija/o. Trabajaremos aspectos tan esenciales como es la readquisición de roles familiares (¿quién se ocupa de comprar, elaborar y servir los alimentos?, ¿Quién acompaña durante las comidas?…), horarios de comida, lugar dónde se come etc… En definitiva todas aquellas variables que están directa o indirectamente relacionadas con unos buenos hábitos alimentarios.

Aún así la tarea no va a ser fácil. No hay que olvidar que nuestra hija/o no sólo tiene un problema de hábitos, sino que se trata de un trastorno en el que son muchos los aspectos implicados.

ÁNIMO

Próxima publicación: “A qué nos referimos cuando hablamos de buenos hábitos alimentarios”.

LA IMPORTANCIA DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS

22 Marzo, 2010

¿Qué entendemos por hábitos alimentarios?

Un hábito es la costumbre o práctica adquirida por la frecuente repetición de un acto. Los hábitos se aprenden durante la infancia y la adolescencia, permaneciendo durante la edad adulta.

En éste caso nos referimos a los hábitos alimentarios, como un conjunto de acciones por medio de las cuales se le proporciona alimentos al organismo. Los alimentos proporcionan sustancias que denominamos nutrientes, los cuales necesitamos para el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades. Parece muy clara la relación entre alimentación y enfermedad física. Pues bien, como estamos viendo también tiene mucho que ver con la prevención de otros problemas de salud como son los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

Hábitos alimentarios y Bulimia Nerviosa

Quizás la persona con Bulimia Nerviosa no haya tenido previo al desarrollo de su problema unos buenos hábitos alimentarios, o éstos se hayan descompensado por alguna situación puntual, por ejemplo: viaje al extranjero, enfermedad física, depresión… Lo que es seguro es que una vez que se ha instaurado el trastorno, se han desorganizado en cuanto a horarios, número de comidas, cantidad y tipo de alimentos ingeridos…. Alterando gravemente sus hábitos alimentarios.

En la búsqueda de la delgadez, es habitual observar por un lado comportamientos restrictivos en el sentido de eliminar alguna de las comidas principales (desayuno, comida y cena), evitar alimentos que consideran “hipercalóricos” (pasta, pan, dulces…) y/o disminuir las cantidades de comida.

En contraste con lo anterior es frecuente observar voracidad alimentaria en el sentido de comer rápido, abusar de alimentos etc… sobre todo si posteriormente vomita.

Próxima publicación: Hábitos alimentarios y familia

¿Cómo prepararme para ayudar a mi hija?

8 Marzo, 2010

Bien, si has entendido lo que te hemos explicado anteriormente, te será más fácil entender por qué dedicamos este espacio a enseñarte a prepararte.

Pongamos de ejemplo una prueba de fondo de atletismo. Para conseguir llegar a meta necesitas un entrenamiento constante, regular y determinado. No puedes pretender, sin haber entrenado, conseguir llegar a la meta. Además el objetivo no es solo llegar, sino hacerlo en buenas condiciones. Por ello, el atleta se entrena de forma constante, controla el ritmo de la carrera, la respiración, su mente, su alimentación… Son toda una serie de herramientas que le ayudarán a alcanzar su meta con éxito.

Tú puedes hacer algo parecido, y te ayudará también a alcanzar la meta con éxito. En primer lugar, busca información sobre la enfermedad de tu hija. Pregunta las dudas que tengas a los profesionales que están tratando a tu hija. Elimina tus dudas, incertidumbres y trata de comprender o entender esta enfermedad y su evolución. Así podrás ir un paso por delante de ella.

En segundo lugar evalúa el impacto que ya ha tenido sobre ti y tu familia. Quizá necesitéis ayuda también. Es común, que padres de pacientes con Bulimia Nerviosa, necesiten ayuda psicológica o farmacológica durante un tiempo. En caso de que tú tengas también un Trastorno de la Conducta Alimentaria es aconsejable que te pongas en tratamiento.

En tercer lugar, cuida tu relación de pareja. Intenta seguir teniendo momentos para vosotros. También aprende a delegar. Es importante que trabajéis en equipo, que os repartáis responsabilidades, deleguéis aspectos de los cuidados de vuestra hija el uno en el otro. Buscad momentos de descanso. Especialmente si tenéis síntomas de cansancio o agotamiento. Os vendrá bien hacer de vez en cuando una escapada, ya sea un día o un fin de semana.

 

En cuarto lugar busca apoyo. Busca apoyo en tu familia. Te pueden brindar apoyo logístico en determinadas ocasiones o apoyo emocional. Apóyate también en tus amigos, no abandones tus relaciones sociales. Te vendrá bien tener momentos de distracción. También son de ayuda otras familias con hijos con Bulimia Nerviosa. En ocasiones escuchar a otras personas que están pasando por tu mismo problema puede servir de ayuda. Busca en tu ciudad una asociación de familiares de pacientes con Trastornos de la Conducta Alimentaria.

 

Te resumimos un conjunto de pautas, actitudes o comportamientos que te ayudarán en esta tarea:

 

1. Busca información sobre la enfermedad.

2. Elimina sentimientos de culpa y vergüenza. No ayudan

3. Tolera los síntomas. Asume que durante un tiempo seguirán ahí.

4. Valora los pequeños avances.

5. Ten siempre presente que tu responsabilidad y alcance tiene un límite.

6. Ten calma y paciencia. Mantén la serenidad.

7.  Dosifica tus esfuerzos.

8. Busca apoyo en familiares, amigos u otras familias de pacientes con TCA.

 

Bien, si ya has comprendido y puesto en marcha estos consejos, ya estás lista para pasar a la acción. Nos dedicaremos a ello en las próximas semanas.